Honduras
Está quedando solo. El poder de convocatoria es ínfimo. Y ahora hasta sus ministros le dan la espalda.
El presidente Manuel Zelaya programó una masiva movilización para sustraer de las bodegas de las Fuerza Aérea Hondureña, FHA, las urnas que piensa usar en la ilegal encuesta de opinión, pero el apoyo fue escaso.
Lo programado era que, como mínimo, participaran unas 30 mil personas, sin embargo apenas unas 1,500 atendieron el llamado.
En un discurso que dio al mediodía en Casa de Gobierno ante la corta concurrencia, se mostró desafiante de la justicia, al asegurar que el Poder Judicial no puede obligarlo a restituir al jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez, como se determinó al aceptarse un recurso de amparo con suspensión de acto, es decir contra el despido del militar.
Zelaya removió de su cargo a Vásquez porque éste se negó a cumplir la orden de cuidar el proceso de la encuesta de opinión, pues el Juzgado de lo Contencioso Administrativo ordenó que se dejara en suspenso toda actividad relacionada a ese proceso.
No obstante, Zelaya dijo que con esta decisión el Poder Judicial está desconociendo que él es el comandante general de las Fuerzas Armadas.
Pero también acusó a los militares de revelársele:
“Alerta países del mundo, se están revelando de nuevo los ejércitos en contra del poder civil, del pueblo y de la democracia hondureña”.
Pero de ese discurso virulento, pasó a una conducta casi sumisa cuando llegó, en medio de la lluvia y en compañía de la pequeña turba, a la Fuerza Aérea Hondureña a recoger las urnas.
No se cansó de dar gracias al comandante de las FAH, Luis Prince, porque el general le hizo el saludo y le dijo que él era el comandante de las Fuerzas Armadas.
Prince renunció junto al jefe del Ejército, Miguel García, y el de la Fuerza Naval, Juan Pablo Rodríguez, en solidaridad con Romero Vásquez Velásquez la noche en que éste fue separado del cargo.
Manuel Zelaya llegó en uno de los buses que transportó a sus seguidores junto a la canciller Patricia Rodas.
Fue notoria la escasa presencia de los ministros, pues el secretario de Comercio, Fredy Cerrato, fue el otro además de Rodas con ese rango que los siguió hasta la FAH. El resto eran servidores de mediana categoría como la gerente de la Enee, Rixi Moncada, y el comisionado de Conatel, Raúl Valladares.
“Me dijo el general Prince que me reconocía como jefe de las FF AA y que si quería las urnas que me las podía llevar”, aseguró el Presidente.
El ex jefe de Estado Mayor dio la orden para que se le dieran las urnas, indicó.
Pero Zelaya sigue sin el poder suficiente para obligar a las FF AA a que trasladen las urnas para la encuesta.
Desesperado porque no tendrá el apoyo de los militares, indicó que el traslado de las urnas estará a cargo de “voluntarios”, aunque no aclaró si se usarán vehículos del Estado o se utilizará el dinero del erario para alquilar automotores.
Zelaya indicó que fueron sacadas de las bodegas unas 11 mil urnas que este día serán trasladadas a distintos municipios y que el sábado se repartirán en barrios y colonias.
Aunque la movilización era pacífica, los manifestantes reflejaron la intolerancia del Gobierno, pues quisieron agredir a dos periodistas de TN5 por la postura crítica que el noticiario ha hecho del proceso.
Sin embargo, para decepción de Zelaya, el número de simpatizantes era más reducido que en horas del mediodía, por lo que tuvo que dirigir sus palabras en las gradas de Casa de Gobierno.
En ese escenario retó a Micheletti a que midan fuerzas de popularidad para que la gente decida quién quiere que se vaya del cargo. “Ya le dije a Enrique Flores -ministro de la Presidencia- que mañana emita un decreto y lo publicamos en el diario oficial La Gaceta, para inhabilitar a Micheletti, porque el Congreso no me puede inhabilitar a mí”.
“¿Qué te pasa Roberto (Micheletti)? “A mí me eligió el pueblo y no el Congreso, ¿por qué me vas a inhabilitar vos, un pinche (pobre) diputado de segunda que saliste en ese puesto por mí, porque te di espacio en mi corriente política, tomá té de valeriana para que te calmés”, expresó.
