Honduras
El número de despidos incrementa y junto a ellos también suman los recursos de amparo por parte de la empresa privada quienes esperan que la Corte Suprema de Justicia, CSJ, derogue el acuerdo ejecutivo que avala el aumento al salario mínimo.
La cifra de despedidos ya aumentó a 12 mil trabajadores de los cuales cinco mil son de la pequeña y mediana industria.
Aunque ayer fue un día de protestas por parte de agrupaciones campesinas, sindicatos y maestros, el ambiente continúa cargado de tensión porque los empresarios sostienen que no pagarán el salario mínimo mientras la Suprema Corte no resuelva.
"No es que no queramos pagar, es que no estamos en capacidad financiera de hacerlo", afirmó el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, Ccic, Luis Larach.
El empresario enfatizó en que no hay ningún conflicto entre empresarios y trabajadores.
"Yo creo que el conflicto es la decisión abrupta que ha tomado el Gobierno, pero no hay conflicto con ningún sector, todos somos hondureños y como tal tenemos que velar por la estabilidad del país y de las mayorías".
Más recursos
Luego de la marcha realizada en San Pedro Sula, empresarios y obreros dejaron abierta la ventana del diálogo después de platicar más de una hora en un ambiente de cordialidad y respeto.
Las centrales obreras ratificaron que defenderán a capa y espada el ajuste al salario mínimo y por otro lado, los empresarios señalan que por lo pronto no lo pagarán.
Larach también adelantó que 200 empresarios de esta ciudad están preparando igual número de recursos de amparo para interponerlos en los próximos días ante la Corte Suprema de Justicia, que ya admitió los primeros diez. En total se han interpuesto 78 recursos contra el aumento al mínimo.
Van 12 mil desempleados
El empresario dejó bien clara su preocupación porque la pequeña y mediana empresa son quienes han comenzado a pagar las consecuencias del ajuste impuesto por el Gobierno.
"Allí es donde se están dando más despidos porque se ven en la imposibilidad de aumentar el sueldo a sus trabajadores", reconoció, pidiendo a la vez a la dirigencia obrera unírseles para salvar de la quiebra a las pequeñas y medianas industrias.
El presidente de la Ccic dijo que no puede comprometerse a desistir de las acciones legales abanderadas por el Cohep; sin embargo, explicó que transmitiría las inquietudes de los obreros al pleno empresarial.
Carlos Uclés, presidente en Tegucigalpa de la Asociación Nacional de Medianos y Pequeños Industriales de Honduras, Anmpih, informó que de manera preliminar sólo en la pequeña y mediana empresa han despedido ya a 5,000 trabajadores.
Las organizaciones gremiales recibieron ayer las llamadas telefónicas y correos electrónicos de empresarios angustiados porque aseguran que carecen de los recursos necesarios que les permitan pagar la planilla de los trabajadores, tal y como lo ordena el Gobierno.
También anunciaron la verificación de nuevos despidos, los cuales ya superan los 12,000 durante la primera quincena del presente mes.
El presidente Zelaya anunció el 24 de diciembre en cadena nacional que el nuevo salario mínimo para los trabajadores de la zona urbana del país es de 5,500 lempiras y para los empleados del sector rural es de 4,055.
El salario mínimo promedio al 31 de diciembre de 2008 es de 3,428.40 lempiras. El Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, recomendó a las 62 organizaciones agremiadas que continúen pagando este salario a sus empleados hasta el fin de mes mientras la Corte Suprema se pronuncia.
Salario diferido
La ministra de Trabajo, Mayra Mejía, dijo que está complacida con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de aceptar diez recursos de amparo sin suspensión del acto reclamado.
Mejía argumentó que es legal la determinación de la cúpula empresarial del país de diferir el aumento al salario mínimo vigente hasta fin de mes.
El Cohep y las diferentes cámaras de comercio e industrias del país determinaron diferir el ajuste al pago de salario mínimo hasta el 30 de enero del presente año y acordaron que ayer cancelarían a sus trabajadores la quincena correspondiente en base al salario mínimo vigente hasta diciembre de 2008.
La ministra del Trabajo reconoció que el Cohep, con esta determinación, cambió su discurso respecto a elevar el salario mínimo de 2009.
"Sentimos satisfacción por ese cambio de táctica o de estrategia del sector privado. Desde hace varios meses abordamos este tema, pero se acentuó su discusión entre los meses de noviembre y diciembre, cuando los empresarios mandaron señales de que efectuarían despidos", indicó.
Para la funcionaria, el Cohep cambió su discurso porque en el comunicado difundido ayer a través de los medios de comunicación se finaliza con un llamado a que los comerciantes e industriales conserven los empleos.
Apegados a la ley
Mejía reconoció que la determinación del Cohep de pagar el incremento salarial hasta fin de mes se encuentra establecida en el Código del Trabajo.
"Esto representa un cambio de actitud ante la sugerencia de que los empresarios deberían negociar de manera directa un salario con los trabajadores. Se negaban a pagar un salario impuesto de manera unilateral por el Gobierno".
Sostuvo que los empresarios tienen la obligatoriedad de cancelarle a sus trabajadores este salario de manera completa y retroactiva.
"Es una buena señal a favor de los trabajadores que la Corte Suprema de Justicia admitió los recursos de amparo sin suspensión del acto reclamado.
Continúa la vigencia del salario mínimo para el presente año, esto es un acto de justicia histórica y los jueces y magistrados de la CSJ así han reconocido a esta decisión gubernamental y por eso los empresarios han modificado sus propias estrategias", dijo.
