Guatemala
El ex presidente Alfonso Portillo aceptó ser extraditado de México a Guatemala para enfrentar acusaciones de corrupción en su contra. Al llegar ayer expresó que tiene fe en que el gobierno no presionará al sistema judicial.
"Montaron un espectáculo durante cuatro años y medio del pasado gobierno de Óscar Berger; me persiguieron de manera salvaje e indiscriminada", aseguró el ex gobernante 2000-2004 a periodistas antes de comparecer ante un juez para prestar su primera declaración judicial.
El fiscal general Amílcar Velázquez Zárate expresó que contra Portillo pesan acusaciones de "peculado, que es sustraer o permitir que se sustraigan bienes del Estado, y al agotar sus recursos contra la extradición, las autoridades mexicanas lo entregaron".
Recursos
La Procuraduría General de la República de México informó en un comunicado que "el pasado tres de octubre, Portillo Cabrera presentó un escrito por el cual manifestó su consentimiento expreso en ser extraditado".
Portillo expresó a los reporteros que "estoy presente para enfrentar una acusación que hizo el Ministerio Público, no con pruebas, sino con referencias".
Señaló que para que el delito de peculado se configure se "necesitan elementos como que la persona acusada ejecute gasto y tenemos una nota de la Contraloría General de Cuentas de que el Presidente no ejecuta gasto".
En la audiencia a la que concurrió tras arribar a la capital guatemalteca en un avión de la mexicana Procuraduría General de la República, el juez debía analizar si el ex Presidente va a prisión preventiva mientras se ventila el proceso en su contra.
A Portillo lo buscaba la justicia guatemalteca porque durante su gobierno autorizó una transferencia de unos 16 millones de dólares para el Ministerio de la Defensa, fondos que luego fueron desfalcados por oficiales del Ejército, según el proceso. El delito tiene una pena de tres a diez años y una multa de 66 a 660 dólares. Numerosos escándalos de corrupción fueron protagonizados por cercanos colaboradores de Portillo durante su gestión.
Fianza
Un juez penal de Guatemala dejó en libertad bajo fianza al ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo, extraditado ayer desde México acusado de delitos de corrupción, informó el tribunal.
Portillo tendrá que pagar una fianza de 132 mil 450 dólares. Además, tiene prohibido abandonar Guatemala y deberá presentarse cada 15 días al tribunal a firmar un acta para demostrar que se encuentra en el país, según la resolución del magistrado Julio Gerónimo Xetumul. El juez tomó esa decisión porque consideró que "no existe peligro de fuga ni obstaculización a la averiguación a la verdad, su comparencia a este juzgado desvanece el peligro de fuga y además ha acreditado su arraigo al presentar su documentación indispensable", agregó. AP/ AFP
Justicia guatemalteca avanza
La extradición desde México a Guatemala del ex presidente Alfonso Portillo significa que la justicia funciona en ese país centroamericano, aseguró ayer el ministro del Interior guatemalteco, Francisco José Jiménez. "Uno de los objetivos es lograr que funcione la justicia y obviamente en este caso camina, sea cual sea el resultado se reafirma la justicia guatemalteca sobre todo cuando son casos que tienen una vinculación política", dijo Jiménez.
"Quien sale ganando es el sistema", añadió al hablar en una rueda de prensa en el marco de la primera reunión de Ministros en Materia de Seguridad Pública de las Américas que se lleva a cabo en México, donde descartó dar detalles sobre el proceso judicial por ser un tema que compete al Ministerio Público. El ministro de Guatemala descartó que la extradición de Portillo a su país tenga alguna relación con el pedido de México para extraditar a Daniel Pérez Rojas, alias "El Cachetes", preso en Guatemala por haber participado con siete mexicanos y cuatro guatemaltecos en una matanza en marzo.
