Estados Unidos
El presidente estadounidense George W. Bush inauguró este jueves el primer memorial a las víctimas del 11 de septiembre en el Pentágono, cuando un avión secuestrado se estrelló contra el departamento de Defensa, dejando 184 muertos además de los cinco secuestradores.
"Uno de los peores días en la historia de Estados Unidos en el que ocurrieron algunos de los actos más valerosos en la historia de Estados Unidos", dijo Bush. "Siempre honraremos a los héroes del 11 de septiembre y aquí, en este lugar sagrado prometemos nunca olvidar su sacrificio".
Tras realizar un minuto de silencio, un oficial de la Marina hizo sonar un campanazo por cada una de las víctimas del ataque contra el Pentágono, que ocurrió justo después de que otros dos aviones se estrellaran contra las torres gemelas de Nueva York, el 11 de setiembre de 2001.
Un cuarto avión secuestrado se estrelló en un descampado en Pensilvania Entre música de gaitas y coros, los familiares de las víctimas, y autoridades y funcionarios del Pentágono observaron el memorial erigido cerca del lugar donde cayó el avión, en el ala este del Pentágono. Casi 3.000 personas murieron en el ataque terrorista hace siete años en Washington y Nueva York.
Los visitantes del memorial "sabrán que esta generación de estadounidenses cumplió con su deber", señaló Bush. "No nos cansamos, no titubeamos y no fracasamos". El memorial es una plaza con esculturas que asemejan bancas, cada una con un espejo de agua y con el nombre de cada persona que murió en el ataque al Pentágono.
Las unidades que representan a las 59 personas muertas en el vuelo 77 de American Airlines están dispuestas de manera que el visitante que se acerque a mirar la inscripción con el nombre de la persona a la que está dedicada, mirará el reflejo del cielo. Las esculturas que recuerdan a las 125 personas que murieron dentro del pentágono están diseñadas para que el visitante vea el nombre de la víctima y el Pentágono al mismo tiempo.
Las bancas están distribuidas según las edades de las víctimas, empezando por la más joven, Dana Falkanberg de tres años, y termina con el mayor, John Yamnicky, de 71. El ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld acompañó el presidente George W. Bush y al secretario de defensa, Robert Gates, mientras una bandera se izaba sobre el memorial.
"Este memorial será un monumento silencioso de la determinación de la gente libre", dijo Rumsfeld."Y este memorial no será simplemente un símbolo del dolor de la nación sino un recordatorio eterno de los hombres y mujeres de valor, que vieron fuego y humo, y salvaron la vida de sus compatriotas estadounidenses el 11 de septiembre", agregó.
