Honduras
Las personas que padecen vih/sida en el grupo Puerto Esperanza de esta ciudad nunca se imaginaron que pasarían al mundo de los negocios.
Apoyados por el Programa Mundial para la Salud, PMS, de la Cruz Roja Hondureña y Holandesa, los ahora empresarios, mediante su terapia ocupacional, generan ingresos para que ellos y sus familias tengan una mejor calidad de vida.
Su microempresa se basa en producir tejidos de crochet, bordados en manta, forros para licuadoras, oasis y juegos de baños que ellos mismos elaboran y cuyos precios son accesibles.
Las ventas se hacen en el centro de salud y en sus oficinas y cuentan con sistema por encargo.
La coordinadora del grupo, Dominique Nicole, dijo que "unas 10 personas trabajan en este proyecto y hacemos el llamado a los otros miembros que no están participando para que se involucren y la pequeña micoempresa pueda crecer más. Agradecemos el apoyo de la jefatura de Tránsito y a la Cruz Roja filial de Puerto Cortes, que son las instituciones que nos abastecen de los insumos para elaborar las manualidades". La meta ahora es ampliar la oferta a serigrafia y elaboración de camisas.
