¿Es más de media noche y tu bebé no se duerme? Seguramente has pensado en varias razones, pero tal vez no has contemplado que puede tener un trastorno del sueño.
Según el doctor Reyes Haro Valencia, en la mayoría de los casos son los padres quienes provocan que sus hijos tengan una mala higiene del sueño.
“Llega una edad en la que no es normal que el niño despierte en las noches y nunca se piensa en que son los adultos los que causan el trastorno. Dejar una luz encendida, la televisión, el ruido, el ponerlos en la cuna ya dormidos son factores que les 'ensucian’ el sueño”, comentó.
Causas
La alteración de la rutina del bebé o motivos psicológicos provocados por un cambio de casa, el nacimiento de un hermanito, un viaje o en los bebés más activos, cualquier nueva situación como aprender a caminar, gatear, etc, le causará excitación y no conseguirá dormirse.
Los bebés son sensibles y perceptivos y la falta de sueño es el primer síntoma de que algo distinto está sucediendo.
Recomendaciones
“La gran mayoría de casos de niños con problemas de sueño llegan a la edad adulta con el padecimiento”, Lo ideal es detectar el problema, y corregirlo en los primeros años de vida, para después continuar con una buena higiene de sueño y lograr que sean adultos con un sueño saludable”, indicó.
Haro Valencia mencionó que, aunque en las personas adultas se recomienda ingerir medicamentos para corregir un trastorno del sueño en los niños se debe evitar, pues están en una edad en que aún pueden formarse el buen hábito.
“Hay cosas muy sencillas por hacer para evitar los medicamentos, pero si es necesario, se deben recetar”, señaló.
Permanecer despierto durante toda la noche no es el único síntoma de alguien que tiene un trastorno del sueño, pues padecer constantemente pesadillas también es un indicador para atenderse.
“Es recomendable ayudar a que el niño vaya a la cama relajado para evitar que tenga malos sueños”, dijo el especialista.
Haro Valencia mencionó que los problemas de apnea o dejar de respirar por instantes durante la noche también son frecuentes en los pequeños.
“Hay algunos niños que presentan hasta 50 micro episodios en una sola noche que, afortunadamente, no son graves, pero es mejor prevenirlos”, señala el experto.
