Estados Unidos
Britney Spears tiene una nueva frase: “cero tolerancia” con respecto al alcohol y las drogas, y estas acciones incluyen también a sus empleados.
“Brit” planea llevar a su gira por Australia a personas que no consuman ninguna de esas sustancias y para asegurarse de ello los someterá a exámenes para detectarlas.
El próximo noviembre, la cantante llevará “Circus” a ese país por primera vez y ya pidió a los 150 miembros de su equipo que firmaran un contrato en el que acceden a someterse a análisis rutinarios de orina.
Estricto control
“No bebida, no drogas. Si no cumples, no viajas con Britney”, explicó una fuente cercana a la cantante respecto a su decisión.
De hecho, en marzo pasado se supo que Spears despidió a tres de sus bailarines porque consumían drogas.
