Honduras
Si bien las vitaminas puede mejorar su salud, si las toma en exceso y sin consulta médica pueden dañarlo.
El cuerpo necesita una cantidad de suplementos limitada que extrae de los alimentos, pero si vive apurado y no puede comer bien, echa mano a los frascos de vitaminas que se venden en cualquier tienda. Hay que tener cuidado: el exceso de estas pastillitas que parecen mágicas no garantiza mejorar su salud, e incluso puede dañarlo. A pesar de estas advertencias científicas, los consumidores creen ciegamente en ellas: toman vitamina A para tener mejor piel, E y B para el corazón y C para prevenir resfriados.
Adicto a los suplementos
“Las vitaminas que el cuerpo necesita se encuentran en vegetales, grasas no saturadas, cereales y aceite de oliva”, dice el nutricionista Marlo Mittler.
Sin embargo, reconoce Mittler, vivimos tan de prisa que mantener una dieta equilibrada se hace difícil.
“Por eso apelamos a los suplementos, pero hay que tener cuidado”, advierte el especialista.
Contraindicaciones
La vitamina C se elimina por la orina, las otras son retenidas por el organismo.
“Si consumimos más A de la que el organismo necesita podemos tener falta de apetito, visión borrosa y pérdida de peso. El exceso de D debilita los músculos y da náuseas, entre otras cosas”, explica Mittler.
Además, no se trata de ir a una tienda y comprar sin mirar qué. Algunos suplementos tienen incluso baja calidad y no cumplen con lo que prometen.
“Los suplementos deben ser utilizados de forma correcta”, afirma el doctor Tod Cooperman, presidente de Consumer Lab, una institución dedicada a evaluar los suplementos vitamínicos y que ha reportado un gran número de productos que no tienen la calidad óptima para su consumo.
