Estados Unidos
El amor a un hijo al que hacía 17 años no abrazaba y besaba hizo que María del Carmen Arita recorriera 1,642 kilómetros desde Denver, Colorado, hasta esta ciudad, sede del encuentro eliminatorio entre las selecciones de Estados Unidos y Honduras.
Una de las cosas que marcan esta historia es que quien se reencontró con su madre es el periodista Axel Rocha, miembro de esta familia editorial y reportero de GOLAZO.
Fue algo emotivo. Lágrimas, abrazos y sonrisas adornaron esta escena que ocurrió gracias a este encuentro de la Bicolor, clasificatorio al Mundial de Sudáfrica 2010.
Rocha viajó desde el miércoles a Chicago como parte de su trabajo de reportero para llevar a los lectores de esta sección lo mejor y todo lo que pase con la Bicolor, pero el destino le tenía preparado algo que quizás es una de las más agradables sorpresas de su vida: ver a su madre después de 17 años.
"La verdad ni siquiera podía hablar porque en realidad estaba llorando", expresó el periodista de 26 años.
La señora María Arita viajó en 1992 a Estados Unidos para dar un mejor futuro y ayudar económicamente a la formación académica del buen compañero y profesional Axel Rocha. Al verlo no pudo decir más que "te amo, hijo". Sus palabras se acortaron, se acongojó al ver hecho un hombre a quien ella no mira desde que era un niño de apenas 9 años. "Creí que no lo iba a conocer cuando lo mirara aquí, pero le di la vida, desde lejos lo identifiqué", manifestó Arita.
La madre de nuestro compañero se emocionó y está alegre por la forma como le tocó ver de nuevo a su vástago. "Me emociona verlo así de esta manera y no como muchas familias que les toca ver de manera ilegal a sus parientes, sabiendo que en cualquier momento pueden regresar deportados a Honduras", agregó.
Las personas en la sala de redacción se emocionaron al saber lo que le pasó a Rocha. La ausencia de la madre es difícil y quien no está con ella siempre sueña con algún día volver a verla.
