Estados Unidos
Una hondureña residente en la ciudad de Naples, Florida (sureste de Estados Unidos), fue declarada culpable de tráfico ilegal de armas de fuego a su país, y se enfrenta a una pena máxima de 20 años de cárcel, informó la agencia de Inmigración y Aduanas estadounidense (ICE).
Un jurado declaró culpable a Jenny Mejía de Hernández de los cinco cargos que enfrentaba, que incluían tráfico de armas y conspiración para exportación ilegal de armas de fuego, entre otros. Su sentencia fue fijada para el 29 de mayo.
Dexon Mejía y Mario Mejía, hermanos de la mujer y también acusados en las operaciones de tráfico de armas de Estados Unidos a Honduras, están prófugos, informó el ICE, que llevó adelante la investigación junto a la agencia estadounidense de armas de fuego y explosivos (ATF).
Según la evidencia presentada durante el juicio, los tres hondureños viajaron a Miami y compraron a traficantes más de 100 armas de alto poder, especialmente pistolas versión rifles de asalto AR-15 y armas capaces de agujerear chalecos antibalas, para vender en Honduras a un precio varias veces superior.
Las armas eran enviadas en el interior de un sofá y de aparatos de televisión, que los acusados enviaban a Honduras con una compañía de mudanzas, dijeron las autoridades.
