Honduras
El tráfico de niñas y adolescentes para obligarlas a prostituirse en lupanares de mala muerte en Guatemala y México, además de la explotación sexual de menoresdonde sus propios padres son quienes las “alquilan” a extranjeros para sacarles provecho económico, fueron parte de los casos que LA PRENSA desnudó en una serie de reportajes exclusivos publicados a finales del mes de agosto.
La investigación también sacó a luz pública cómo el turismo sexual en Copán Ruinas mueve el negocio “sin chimenea”.
A “María” la vendieron por 300 lempiras la primera vez, cuando tenía nueve años. No fue para trabajar sino para “servir como mujer”. La negociación la hizo su madre, “Alba”, una prostituta conocida en el pueblo...
Historias como la de esta menor estremecieron a todo un pueblo y reveló que “María” es sólo una de las decenas de víctimas de la explotación sexual infantil que se convierten en víctima a vista y paciencia de autoridades y algunos pobladores de la zona.
