Honduras
Redacción. En 1968 se presentó de manera pública y oficial el primer mouse, un dispositivo electromecánico de operación manual e interacción visual por rastreo con el monitor de una computadora. Se trata quizá del periférico más importante por encima del teclado, la webcam y las conexiones USB.
Douglas Engelbart y Bill English comenzaron el desarrollo de esta herramienta unos años antes, durante su estancia en la Universidad de Stanford, California.
El objetivo de su proyecto era mejorar la comunicación entre la persona y la máquina. La primera maqueta de un mouse se construyó artesanalmente usando madera y se patentó con el nombre de X-Y Position Indicator for a Display System, que traducido es Indicador de posición X-Y para sistema de pantalla.
Aunque cuando se patentó con ese nombre, el término más usado es mouse, como también lo bautizó el equipo de la Universidad de Stanford, ya que su forma y su cola, cable, recuerdan a un roedor.
Sobre el aparato
A pesar de su aspecto arcaico, su funcionamiento básico sigue siendo igual hoy en día. Tenía un aspecto de adoquín, encajaba bien en la mano y disponía de dos ruedas metálicas que, al desplazarse por la superficie, movían dos ejes: uno para controlar el movimiento vertical del cursor en pantalla y el otro para el sentido horizontal, contando además con un botón rojo en su parte superior.
Por primera vez se lograba un intermediario directo entre una persona y la computadora, era algo que, a diferencia del teclado, cualquiera podía aprender a manejar sin apenas conocimientos previos. En esa época además la informática todavía estaba en una etapa primitiva: ejecutar un simple cálculo necesitaba de instrucciones escritas en un lenguaje de programación.
Datos del inventor
Douglas Engelbart nació en Oregon, EUA, en 1925. Además de inventar el mouse, también es pionero de la interacción humana con las computadoras, incluyendo el hipertexto y las computadoras en red.
Obtuvo el título de ingeniero eléctrico en la Oregon State University en 1948, un título de grado en ingeniería de la Universidad de Berkeley en 1952 y un doctorado de UC Berkeley en 1955.
Durante la II Guerra Mundial trabajó durante dos años como técnico de un invento reciente, el radar.
