Honduras
Caminando del brazo de su padre Adalberto Sabillón, Lizeth llegó al altar donde la esperaba su prometido Ángel Mejía.
La novia lució un vestido blanco de corte estraple en seda con detalles en delicada pedrería.
Con la bendición de Dios y ante más de 200 invitados, los enamorados se dieron el "sí acepto" y se prometieron amor en el templo Ministerio de Jesús.
En primera fila, los padres de la pareja, Adalberto y Lizeth Sabillón y Rubén y Suyapa Mejía, y los padrinos Rubén y Carmen Mejía, escuchaban atentamente el mensaje del pastor Sergio Granados, quien deseó lo mejor al nuevo matrimonio que consolidó su unión ante los ojos de Dios.
Al finalizar la ceremonia los invitados se dirigieron al salón principal del Casino Sampedrano para disfrutar de la recepción preparada.
Luego de bailar el tradicional vals, el padre de la novia hizo el respectivo brindis de felicitación para la pareja.
La estancia del banquete fue decorada con lienzos de seda que pendían del techo y hortensias en color celeste en los centros de mesa tenuemente iluminados.
Durante la velada los novios aprovecharon para tomarse gráficas con los invitados, quienes les desearon lo mejor en su nueva vida de casados.