Honduras
12.10.2008 - Lic. Ana Luisa Muñoz/ Área de RRHH - redaccionSPAMFILTER@laprensa.hnEn algunas empresas, la alta rotación de empleados es un problema serio al cual no se le presta la debida atención y que tiene serios efectos negativos.
Las organizaciones pequeñas y medianas de nuestro medio acostumbran cambiar constantemente a sus colaboradores por razones poco convincentes, como evitar supuestas obligaciones laborales.
El constante cambio representa un verdadero conflicto en costos de entrenamiento, productividad y desempeño del personal. Entrenar debidamente a un empleado implica dedicar tiempo e invertir dinero.
Durante el adiestramiento, el trabajador no es productivo al 100%, por lo que la inversión es elevada. Si después de entrenar a un empleado, éste es despedido en poco tiempo, es necesario iniciar un nuevo proceso de reclutamiento y entrenamiento, que además de costoso, resulta innecesario, si adopta una política de estabilidad laboral.
Una compañía no se puede dar el lujo de estar cambiando constantemente de personal.Además del costo de entrenamiento, los trabajadores nuevos, por su poco conocimiento de la empresa, sus políticas y procedimientos, tardan un buen tiempo en adaptarse y lograr su máxima productividad, por lo que en todo este tiempo la compañía estará perdiendo.
Un colaborador tranquilo y feliz es más productivo y ofrece rendimiento a su empresa y ésta ganará por partida doble: evitará costos innecesarios por adiestramiento y logrará la máxima productividad de sus trabajadores.
Algunos empresarios desconocen en absoluto que el éxito de su empresa depende en gran medida de sus empleados, pues ellos hacen que marche bien.