Honduras
21.09.2008 - Lic. Zobeida Villatoro Jefa Corporativa de Control y Mejora - redaccionSPAMFILTER@laprensa.hnLa migración del recurso humano tradicional de los años 70 a la gestión de capital humano del siglo XXI es una oportunidad que las empresas deberían aprovechar para diseñar nuevas y eficientes formas de trabajar, y no simplemente tomar los malos procesos actuales y adaptarlos al nuevo sistema.
Con el enorme crecimiento de la tecnología en todas las actividades que nos rodean, una gestión eficaz del “capital humano” se convierte en una operación necesaria para los profesionales de los recursos humanos. Debemos marcar un diferenciador sobre el departamento de Recursos Humanos tradicional, una ventaja competitiva que logre los objetivos estratégicos de la organización.
Existe un gran potencial en transferir todas esas tareas repetitivas que nos ahogan en nuestro día a día, como asistencia, pago de salarios, vacaciones y permisos. La cuantificación de estos datos y su automatización nos permitirán reducir las operaciones manuales, fuente de errores que se traducen en dinero.
Sin embargo, antes de pensar en utilizar la tecnología en pro de la agilidad de nuestras operaciones, es importante detenerse y revisar la estrategia del negocio, que nos indica qué rumbo tomar, el norte hacia donde están dirigidas todas nuestras acciones.
La organización conceptual es lo segundo que debemos revisar, procedimientos bien documentados, asegurándonos en lo posible de considerar las actividades que nos consumen la mayor cantidad de energía y sean éstas las primeras de lo que debemos automatizar. Lo último, pero no menos importante, es “el elemento humano” que la tecnología no puede reproducir.
Tratamos con personas que tienen rostro y nombres propios, que trabajan en equipos dentro de la empresa, pero empleando su propia individualidad: esto da valor y sentido a nuestras funciones dentro de la empresa.
