Honduras
Se convirtió en una víctima más de los locos del volante que deambulan por los ejes carreteros. Elmer Francisco Ándres Gómez, de 22 años, agente de la Policía Preventiva, perdió la vida la madrugada de ayer tras ser atropellado por un automóvil en un retén instalado frente a la posta de Sabanagrande, al sur de Francisco Morazán.
El cuerpo inerte del infortunado quedó bajo las llantas de un cabezal, después de que fue arrollado por un jeep, Daihatsu, color azul, placas PAF-0108 y conducido por Danilo Francisco Ortiz Pérez, de 55 años, quien según la Policía andaba bajo los efectos del alcohol.
El fatal accidente
El reporte oficial elaborado por los policías asignados a la Jefatura Municipal de Sabanagrande, informa que eran las 4.00 de la mañana cuando recibieron la llamada telefónica de parte de un motorista que denunció que en dirección a la zona sur circulaba un vehículo que estuvo a punto de provocar un accidente debido a las bruscas maniobras que ejecutaba.
De inmediato, cuatro agentes salieron de la estación e instalaron un retén con el fin de interceptar al conductor y detenerlo para evitar que provocara una tragedia con saldos lamentables en el trayecto.
Pocos minutos más tarde apareció el automotor a exceso de velocidad, por lo que los policías hicieron señal de parada, pero en vez de detenerse, el motorista aceleró más, llevándose de encuentro a Andrés Gómez.
A raíz del fuerte impacto, el agente policial cayó bajo las llantas de un cabezal con matrícula AAF-7921 que se desplazaba en el mismo sentido, por lo que falleció al instante.
Ortiz Pérez siguió la marcha tras ocasionar el accidente, mientras que varios policías iniciaron una persecución en un vehículo particular, porque la patrulla que tienen asignada se quedó sin combustible, según reveló una fuente.
A raíz de la tenaz persecución y del exceso de velocidad, Ortiz Pérez perdió el control del volante y se dio vuelta en la comunidad de Flores, ya en el departamento de Choluteca.
Los agentes procedieron a darle captura y lo trasladaron a la Dirección Nacional de Tránsito (DNT) para practicarle la prueba de alcoholemia porque, aparentemente, andaba en estado de ebriedad.
Mientras tanto, empleados del Ministerio Público y personal de la Dirección Nacional de Investigación Criminal realizaron el reconocimiento legal del cadáver del policía. Los conductores ebrios son los culpables del 90 por ciento de accidentes en las carreteras.