Honduras
‘‘Pueblo hondureño no debemos tener miedo contra los extorsionadores, si la justicia no cumple; que los presos dejen de extorsionar a la gente, guerra querían guerra tendrán, esto ya empezó con estos extorsionadores’’. Esto es parte del mensaje dejado por los homicidas junto al cuerpo de una de las jóvenes, leído por el vocero policial Nazir López.
Gloria de la O y Helena Yadira Aguilar eran hermanas de madre y se dedicaban a lavar y planchar ropa, según dijeron unas personas que las conocían.
Ambas venían a pie del presidio sampedrano de dejarle comida a unos individuos presos. Al llegar a la 12 calle sobre la Avenida Juan Pablo II del barrio Cabañas, una camioneta verde las alcanzó, un sujeto se bajó y acribilló a la mayor, la más joven corrió al otro lado de la calle, pero se presume que tropezó por sus tacones altos. Al caer, el verdugo fácilmente la alcanzó y le disparó varias veces; al menos diez balas calibre desconocido quedaron esparcidas en la escena del crimen.
Los homicidas se dieron tiempo de enrollar la cartulina con el mensaje y dejarla junto al cuerpo de una de las mujeres.
Comenzarán investigación
El vocero policial Nazir López dijo que serán las investigaciones futuras las que determinarán si en efecto el hecho de la visita a los presidiarios tiene que ver con el crimen, presumiendo que se trataría de un pleito entre víctimas de una supuesta extorsión y los hechores de tal ilícito.
Las jóvenes eran originarias de Siguatepeque y vivían en Ciudad Nueva en el sector Satélite. Sus cuerpos quedaron a ambos lados de la calle uno frente a una distribuidora de llantas y repuestos automotrores y el otro frente a un minisúper.
El fatal suceso ocurrió a las cuatro y quince de la tarde, alrededor de las cinco llegó al lugar del hecho un hombre de unos sesenta años quien se agachó a llorar sobre el cuerpo de una de las víctimas, pero la Policía Preventiva lo retiró inmediatamente.
Una de las jóvenes asesinadas tenía varios balazos en su cabeza y la otra en el tórax. Las autoridades forenses, policiales y fiscales hicieron el reconocimiento de los cuerpos.
El centro penal sampedrano sigue siendo fuente de incidentes violentos. Hace una semana dieciocho integrantes de la mara 18 se escaparon en una fuga espectacular que mantiene en vilo a las autoridades. Dos fugitivos han muerto y uno está bajo custodia, los demás aún sigue libres.
No es la primera vez que mujeres resultan muertas tras su visita a parientes u otro tipo de relaciones que tienen con los presidiarios.
