Honduras
Salió de Honduras con una sola idea: llegar a los Estados Unidos para sacar de la pobreza a su familia. Cuando atravesaba territorio mexicano y con unos cuantos pesos en su bolsillo, “Luis” cayó en manos de una banda de secuestradores.
Ese mismo día presenció la muerte a golpes de uno de los “sin papeles” porque su familia no tenía dinero para pagar por su vida.
“Al siguiente día, seis hombres mataron frente a mí a un salvadoreño que no tenía dinero, no tenía quién lo ayudara. Seis hombres lo agarraron a patadas en el estómago y después le infirieron varios balazos en la cabeza”.
Es el estremecedor relato del migrante hondureño que fue secuestrado en Nuevo Laredo, Tamaulipas. En el testimonio, narrado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (Cndh) el migrante relató que cuando se encontraba en el albergue de Nuevo Laredo acompañado de otra persona, dos mujeres se los llevaron con engaños de que trabajarían recogiendo basura con un pago de cien pesos. “Nos llevaron a una casa de seguridad donde había seis sujetos más, quienes comenzaron a golpear a los migrantes con unas pistolas; uno de los secuestradores tenía una cámara conectada a una computadora y les tomó fotografías”, narró.
Agregó que a su compañero lo obligaron a que hablara con su familia y les pidiera que giraran mil doscientos dólares para que lo dejaran ir, y ése fue el mismo procedimiento que utilizaron con todos los secuestrados. “Mientras nos golpeaban, nos estaban filmando y nos sacaban fotografías para mandárselos a nuestros familiares en los Estados Unidos”, relata el migrante.
Violación y asesinato
Otro de los testimonios recabados por la Cndh fue el de un menor de origen hondureño, quien narró que fue plagiado junto con cuatro indocumentados más en las vías del tren del poblado de Bocas, San Luis Potosí, por ocho hombres armados. El menor fue testigo del asesinato de un migrante de origen salvadoreño cuya familia no pudo pagar el rescate.
Denunció que policías están involucrados con los grupos de secuestradores ya que en varias ocasiones visitaron la casa de seguridad donde los tenían. “Nos obligaron en una ocasión a consumir cocaína, nos dieron de beber tres cervezas al mismo tiempo y nos inyectaron al parecer heroína. En ese momento sólo quedábamos el hondureño, la mujer y yo. Nos hicieron que los dos violáramos a la mujer en su presencia”, relató el menor.
