Honduras
El alcoholismo cobró una inocente víctima el sábado a las ocho de la noche en este municipio, cuando el niño Byron José Mejía, 10, murió de un balazo propinado por su tío Israel Paz Madrid, enloquecido por la bebida, informó su padre.
Venían en el mismo automóvil de ver el partido de fútbol cuando, al llegar a su casa, su tío ebrio exclamó "al que se baje lo mato". Todos pensaron que era una broma del pariente, pero cuando salían del carro, Israel Paz no hizo honor a su apellido y disparó a diestra y siniestra contra todos.
Una de las balas calibre 40 impactó en la cabeza del pequeño Byron y le causó la muerte. No obstante, el niño luchó por su vida. La bala le penetró en la cabeza. Su padre Manuel de Jesús Santiago Ayala, al ver que el infante agonizaba y luchaba contra la muerte, lo trajo a toda prisa al hospital Mario Rivas, donde fue ingresado en el quirófano. Los médicos hicieron su mejor esfuerzo, pero en el curso de la cirugía su alma se fue al cielo.
El hechor anda prófugo. La familia recogió los restos de su malogrado heredero para darles cristiana sepultura en el apacible pueblo de Ilama.