Honduras
Una terrible tragedia familiar ocurrió ayer en esta ciudad cuando un hermano enfurecido le quitó la vida a balazos a la hermana con la que creció y compartió juegos infantiles en su hogar ubicado en Campo Rojo de este puerto.
Reyna Isabel Bruhier Cárcamo, 22 años, perdió la vida ayer en horas de la noche cuando su propio hermano Raymon Bruhier Cárcamo, 26 años, le propinó siete disparos en su cuerpo que le provocaron la muerte horas más tarde en el hospital Mario Catarino Rivas de San Pedro Sula.
Iba por un vaso de agua
Según la versión de la madre Alba Luz Cárcamo, su hijo Raymon llegó como a las diez de la noche a tocar fuertemente la puerta de su casa a pedirle agua a Reyna, en ese momento ya estaba acostada, pero se levantó de la cama al escuchar los fuertes golpes en la puerta por lo que se dirigió hacia la sala y le dijo a su hermano que llamaría a la Policía para que se lo llevaran preso.
“Mi hija abrió la puerta y en ese momento Raymond le dijo a su hermana que él sabía cómo iban arreglar las cosas, sacó el arma debajo de su camisa y comenzó a disparar en varias ocasiones, dejándola tirada en el suelo de la sala”.
Después de cometer el abominable hecho, el joven abandonó la escena huyendo en su motocicleta con el arma que utilizó para matar a su propia hermana.
“Mi hija hasta el último momento pensó en sus hijos, sus palabras finales fueron ‘cuiden mucho a mis hijos’ y también aceptó al Señor con su cara desencajada y llena de lágrimas’’, agregó su madre visiblemente devastada.
Discutían como hermanos
Alba Luz Cárcamo recordó que sus hijos algunas veces tuvieron discusiones normales, “entre hermanos”, pero jamás su hijo mostró una conducta de agresividad, por eso no logra entender por qué él actuó así en contra de su hermana.
Los padres de Raymond no sabían que tenía un arma de fuego; “eso lo desconocíamos” aclararon los progenitores del homicida.
Quería irse al extranjero
Reyna Isabel Bruhier Cárcamo trabajaba como mesera en un hotel de San Pedro Sula, ya que hacía ocho meses su compañero de hogar había muerto igualmente asesinado en Choloma. La joven madre viajaba todos los días para traer el sustento de sus tres pequeños hijos, ahora huérfanos, en edades de cinco, tres y año y medio.
Su aspiraciones eran irse embarcada para terminar de criar a los pequeños, “por eso estaba aprendiendo bien su trabajo como mesera para cuando le tocara viajar, ir bien preparada”, relató una vecina.
Operativos
Las Policía Preventiva y la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Dnic, realizan intensos operativos en los diferentes barrios cercanos a la vivienda de la familia Bruhier para poder dar con el paradero del parricida que continúa prófugo.
Las autoridades policiales dijeron a los medios de comunicación que no brindarían más información para que no afecte en las investigaciones.
