Honduras
Los ex agentes de la Policía Edwin Omar Lagos y José Geovani Manueles están implicados en la fuga de los dos mareros acusados de un cuádruple crimen, informó ayer Irvin Osorio, subinspector de la Dgic.
Los ex agentes fueron presentados a los juzgados acusados de ser cómplices en la fuga de los mareros. Los ex agentes que prestaron su servicio en esta institución se encuentran en calidad de depósito en las instalaciones de Policía Nacional Preventiva desde el 13 de junio acusados de homicidio.
Osorio no quiso dar mayores detalles sobre el seguimiento que se les hace a los mareros que se escaparon el viernes por la madrugada. "Estamos trabajando en el caso", comentó.
Manueles explicó que no tiene que ver nada en la fuga de los mareros ya que en ningún momento se les acercó. "Los únicos que tienen las llaves son los elementos de la Dgic. En el momento que ocurrió la fuga yo estaba dormido".
Lagos dijo que a la una de la mañana le preguntó al custodio Armando Guerrero si le podía comprar un bote de agua, "él me dijo que sí porque en la guardia había fresco y agua, cualquiera de las dos cosas podía comprar, yo le di 25 lempiras.
Al rato regresó y me trajo un bote de agua empezado porque se lo habían regalado. El agua no me la tomé. Luego le dije que por favor me trajera un fresco, al rato regresó y atrás de él venía el guardia que estaba de servicio y le preguntó dónde estaban los detenidos, que ya se habían ido. Cuando él se fue, yo me fui a acostar por eso no miré nada".
Los pandilleros José Alfredo Mendoza, alias Drupi, y Julio César Gordos, alias Black, fueron capturados el jueves en la colonia Las Mercedes y escaparon el viernes en la madrugada.
De acuerdo con las investigaciones policiales, los mareros ultimaron en el barrio La Isla a Irma Cristina Fúnez, su hija Brenda Nicole Fúnez, 6 años, Deysi Yolanda Amador y Sarina Samantha Fúnez. Guerrero, el custodio que estaba encargado de los detenidos, ya fue capturado y puesto en la misma celda que ocupaban los mareros.
