Estados Unidos
El Gobierno de Estados Unidos reiteró ayer que considera que el depuesto presidente Manuel Zelaya, debería ser restituido, pero dejó claro que esa decisión corresponde al país y que aceptará lo que las partes acuerden en esta fase del proceso.
"Hemos dejado clara nuestra posición respecto al presidente Zelaya y su restitución. Consideramos que debería ser restituido", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, en respuesta a la carta que envió Zelaya a la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, pidiéndole que aclare si su país cambió su postura sobre los hechos del 28 de junio.
No obstante, recalcó que se trata "ahora de un proceso hondureño" que se inició con el acuerdo alcanzado a finales de la semana pasada por los representantes del Gobierno interino y de Zelaya.
Zelaya escribió la carta a Clinton después de las declaraciones del secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, quien dijo que EUA respetará lo que el Congreso de Honduras decida sobre la restitución del derrocado presidente.
El artículo 5 del Acuerdo Tegucigalpa-San José establece que sea el Congreso, en consulta con las instancias que considere pertinentes como la Corte Suprema de Justicia, el que resuelva sobre la restitución de Zelaya, aunque no fija ninguna fecha para ello.
La junta directiva del Congreso decidió el martes solicitar a la Procuraduría y a la Corte Suprema de Justicia su opinión al respecto sin haber fijado aún una fecha para votar sobre este punto.
Kelly opinó que esta decisión "es acorde" al acuerdo firmado entre las partes, y no quiso adelantarse a los hechos y a la hipotética situación de que el Congreso no vote antes de las elecciones o decida no restituir a Zelaya.
"Nadie ha votado contra nada en este momento. Todo lo que está pasando ahora mismo está contemplado en el acuerdo, de manera que vamos a dejar que este proceso siga su curso", recalcó el portavoz.
