Honduras
Inspirados, felices, eufóricos. Casi locos terminaron de tanta emoción y de sueño miles de sampedranos que amanecieron en la Zona Viva celebrando el pase de la Bicolor al Mundial de Sudáfrica.
Como dice un popular merengue, festejaron “hasta las 15 de la mañana”. Hubo cientos que vieron los rayos del sol.
El desquite de la tensión durante los cardiacos partidos no tuvo límites ni se reportaron incidentes, como lo confirmó la Policía Nacional, que se mantuvo vigilante. No hubo bar, restaurante ni discoteca vacía.
Al ritmo de punta, reggaetón y todos los éxitos del momento, la fiesta se prolongaba.
En todos los barrios y colonias hacían enormes caravanas rumbo al epicentro de la diversión: la avenida Circunvalación.
No obstante, los barrios y colonias vivieron a su manera la histórica celebración. No hay duda de que vivimos un sueño del que nadie quiere despertar.
