Honduras
Los actos vandálicos protagonizados por los seguidores del destituido presidente Manuel Zelaya han provocado daños y pérdidas a negocios del centro por lo que los afectados piden mayo resguardo a la Policía.
“Los que andan protestando han dañado el parque, la catedral, calles, avenidas, negocios y hasta intimidan a los transeúntes”, dijo Héctor Orellana, vecino de la colonia Fesitranh.
Otros ciudadanos pidieron al alcalde Rodolfo Padilla volver a la comuna y contribuir para que vuelva el orden pues la mayoría de manifestantes son empleados municipales.
Protestantes
“Todos los empleados hemos recibido instrucciones de protestar para que vuelva Mel Zelaya, pero varios de mis compañeros han acordado no hacerlo pues nos deben varias quincenas y no podemos apoyar a alguien que ha jugado con nuestra hambre”, dijo una empleada de barrido que por represalias omitió su nombre.
Varios comerciantes lamentaron las acciones vandálicas y expresaron que la ciudad está abandonada y que es necesario que la Policía y las otras autoridades tomen acciones inmediatas.
“Ya deben ponerle fin a esos actos, está bien que protesten pero sin dañar a otros. La ciudad por todos lados luce sucia, hemos tenido que trabajar a medias pues nuestros productos no pueden ser exhibidos porque las cortinas metálicas permanecen cerradas y la gente siente temor de salir a comprar. Varias instituciones financieras y de servicio han tomado acciones para proteger los inmuebles luego de que uno de los cajeros automáticos situado en la primera calle fuera destruido y saqueado.
Los propietarios de algunos establecimientos han protegido las puertas y ventanas con láminas de madera pues los agitadores de las turbas han dado orden de quebrar los vidrios.
Vendedores ambulantes
Hay información que indica que entre los manifestantes andan personas extranjeras, entre ellas de nacionalidad venezolana, quienes se encargan de encender los ánimos y de dar órdenes de acciones violentas a los manifestantes. Los agitadores, además, andan su rostro cubierto para no ser identificados por la autoridad. Otros de los afectados con los disturbios son los vendedores ambulantes pues en medio de los desórdenes tienen que salir corriendo y pierden productos.
“Esos disturbios nos afectan si nos ubicamos en un puesto al ver la movilización de personas tenemos que movernos de inmediato porque sino la turba se nos viene encima. Ayer dejé tirados varios disco compactos y toda la achinería que vendo, es necesario que la Policía controle más la situación”, dijo uno de los agraviados. Los menos afectados son los comerciantes de los mercados, donde hasta ayer no se habían registrado disturbios.
La Policía remitió el martes a la Fiscalía 13 manifestantes que dañaron varios negocios y esperan que el ente jurídico les aplique la ley. La Policía informó que reforzó la vigilancia en el centro con 200 elementos más.