Honduras
“Me sentí feliz, como que volví a la niñez y espero en Dios ir al colegio”, expresó María Jacinta Espinoza tras recibir su diploma de primaria a sus 47 años.
A doña María Jacinta también se le entregó un reconocimiento por ser buena alumna y por su perseverancia al asistir todos los domingos por la tarde a clases en el sector de Choloma.
“No tuve la oportunidad de estudiar cuando era niña. Llegué a segundo grado porque en mi pueblo para ir a la escuela tenía que caminar dos horas, ida y venida. Además, en ese tiempo sólo vivía con mi papá”, relató.
Aunque ya podía escribir y leer, dijo que ahora sentía que había subido un escalón más.
“Aprendí muchas cosas que no sabía y quiero seguir estudiando”, expresó con sumo entusiasmo.
Junto a ella, más de 120 personas, entre niños, jóvenes y adultos, recibieron su diploma de primaria gracias a un programa de alfabetización de la Federación Sindical de Trabajadores de Honduras, Fesitradeh.
Para graduarse, los alumnos recibían los útiles escolares, pasajes y almuerzo.
Tras la entrega de diplomas y medallas, participaron en un refrigerio.
