Honduras
"Una rata marihuanera me quemó la tienda. ¡Venga, llévese lo que me sobró!".
Con esa curiosa y graciosa frase, algunos puestos de venta ambulante tratan de llamar la atención de los transeúntes con el objetivo de vender su producto con el uso de bocinas.
La oficina de Justicia Municipal llama a eso contaminación auditiva. A diario se reciben quejas y los empleados de esta dependencia salen a decomisar parlantes y bocinas.
"Hay días en los que salimos a decomisar hasta 8 parlantes y a la media hora los vendedores ya tienen otros instalados", comentó el encargado de operaciones de Justicia Municipal, Mauricio Cruz.
Tiendas de ropa, vendedores ambulantes y expendedores de productos pirateados reinciden continuamente.
Multas
Esas faltas tienen una multa de 500 lempiras por parlante por primera vez; si reincide son 750 y hasta mil lempiras por unidad decomisada.
Además de decomisar equipos de audición, la tarea de la dependencia es la limpieza de solares baldíos y traslado de semovientes, los cuales representan un peligro para los conductores. "Necesitamos más logística y personal porque la demanda de operaciones es bastante grande y queremos ser más eficientes", señaló Cruz.
