El verano está a la vuelta de la esquina y junto a éste una serie de preparativos que van más allá de tener un traje de baño adecuado para nuestro cuerpo. Definitivamente uno de los aspectos a mantener como prioridad en esta época es el cuidado de nuestra piel, la cual se expone a diario a los rayos del sol, y en verano se recrudece la exposición de la piel ante los rayos ultravioleta. Es precisamente por ésta razón que en Amiga te decimos la importancia de cuidar nuestra piel antes de que los viajes a la playa o piscina comiencen y así tú puedas lucir una piel totalmente hidratada.
La edad de tu piel
La piel va cambiando con el paso de los años y de manera diferente según el estilo de vida, alimentación, sueño, trabajo, aficiones, estrés, etc. Todos estos factores influyen de manera diferente en el envejecimiento progresivo, una faceta inevitable que sufre nuestra piel pero que podemos hacer más tardío con las medidas y cuidados oportunos.
Juventud (19- 35 años)
En esta etapa se generaliza el uso de cremas hidratantes adecuadas a cada tipo de piel. En la adolescencia lo más importante es limpiarla dos veces al día, para que no se obstruyan los poros formando granitos y puntos negros; utiliza tónicos suavemente astringentes y exfoliantes una o dos veces por semana. Las cremas hidratantes deberán ser oil-free para evitar que salgan espinillas.
Edad adulta (36-50 años)
Llega el momento de los cuidados antienvejecimiento que estimulen la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico. Son muy recomendables los principios con acción antioxidante y antirradicales libres, que activen la microcirculación y el drenaje linfático para recuperar la luminosidad y disminuir las ojeras. Es la etapa de las sustancias con “efecto bótox” para disminuir las arrugas. En esta fase, son especialmente importantes los tratamientos aplicados por la noche porque es cuando la piel se regenera.
A raíz de todo esto, además de utilizar tus cremas, geles y leches corporales incluyas previo al verano dos aliados efectivos para tu piel: La exfoliación y la hidratación.
Exfoliación e Hidratación
1. Toda una rutina
Lo importante no es la fuerza con la que aplicas el agente exfoliante, sino la regularidad. Si tu piel es muy clara, seca, sensible, o dos si es mixta o grasa y gruesa, hacerlo como parte de tu rutina cotidiana.
2. ¿Cuál elegir?
Elige exfoliantes a base de avena, azúcar o polvos de bambú si tu piel tiende a la sequedad o es delicada, y busca uno hecho a base de sal en grano, arcillas si tienes una piel más grasa y resistente.
3. Hidratación total
La reserva de agua que tiene la dermis y la epidermis, constituye el 20% de todo el cuerpo y se pierde fácilmente con las agresiones externas ( como la exposición al sol). Por lo que debes tomar por lomenos 8 vasos de agua.
4. Aliados para tu piel
Utiliza cremas con protección solar y vitaminas antiradicales. Aunque tu piel sea grasa, también puede deshidratarse. Usa una hidratante libre de aceites en gel o en suero. Si tu piel es seca, el frío y el sol la dañan.
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