Ya no es una chica inexperta. Al menos eso es lo que dice la actriz mexicana Ana Claudia Talancón respecto a la similitud que encuentra entre ella misma y su personaje en la cinta “Arráncame la Vida”.
Vía telefónica, quien fuera protagonista junto con Gael García del filme “El Crimen del Padre Amaro”, se escucha de muy buen humor en su único día de descanso.
“Salgo en todas las escenas. No me quejo, ¿cuántas veces estás en friega y no lo disfrutas tanto?”, comenta entre risas la actriz de 27 años.
En una etapa profesional en la que busca papeles “no lineales”, Ana Claudia dice apreciar su personaje llamado Catalina, mismo que, a su ver, está lleno de formas y colores que lo hacen real y complejo en una historia situada en los años 30.
“Me identifico en algunas cosas. Aunque es una chava que tiene una vida totalmente diferente a la mía, ambas tenemos en común que llevamos un proceso de cambio.
“De ser muchachas inexpertas y curiosas nos convertimos en mujeres que toman decisiones y adquieren más experiencia con los años”, explica.
Un factor más de agrado hacia Catalina por parte de la actriz, nacida en Cancún, es que se trata de una mujer que llega al poder sin descuidar su “sexualidad y sensualidad”.
“Pasa mucho que para ser respetada hay que vestir de traje y verse como una especie de mujer-hombre, pero creo que las cosas están cambiando. Hay muchas mujeres que son líderes dentro de la sociedad y no pierden su feminidad. Así es Catalina”, reconoce Ana Claudia, quien últimamente no ha dejado de trabajar en diferentes producciones.
El año pasado filmó El Amor en Tiempos de Cólera, One Missed Call, Days of Wrath y El Último Justo. Pero ella tiene una visión muy personal sobre el inicio de un nuevo año.
“Para nada soy supersticiosa y no me gusta hacer planes a futuro o tener propósitos de año nuevo porque luego el destino se ríe de ellos.
“He dicho cosas como: 'ahora sí me voy a tomar unas vacaciones’ o 'ahora sí voy a trabajar con tal director o con tales actores’ y al final, las cosas cambian. Prefiero las sorpresas de la vida; son más bonitas”, expresa.
La vida en Hollywood
Con tantas famosas en Los Ángeles dedicadas al reventón y los excesos, se podría pensar que a una chica tan bella como Ana Claudia, quien vive desde hace varios años en esa ciudad, le sobran noches de fiesta y caos.
Sin embargo, ella dista de ser una “femme fatale”. De hecho dice tener una vida muy simple y su calidad de mujer hogareña la lleva a aprovechar sus ratos libres junto a su familia y amigos.
“Casi nunca salgo. No soy reventada, bueno... de vez en cuando me gusta ir de fiesta con amigos, pero no soy de irme al antro o algo así por el estilo. Definitivamente prefiero el trato más personal y siento que en esos lugares, llenos de tanta gente, la convivencia que puedas tener se vuelve muy impersonal.
“Llevo una vida bastante tranquila. Nunca pensé que fuera a disfrutar la rutina, pero en Los Ángeles tengo actividades diarias que me gustan y que le hacen bien a mi cuerpo. Hago ejercicio, me alimento muy bien y sólo voy de mi casa a mis clases”, comenta.
Ana Claudia actualmente vive con su mejor amiga, a la cual agradece por desconectarla de todo lo que tiene que ver con los temas del trabajo.
“Ella no está relacionada a la industria del cine. Platicar con alguien así es muy bueno y sano. Cualquier consejo que puede darme, sé que viene desde lo más profundo de su corazón”, asevera.
Lecciones en el set
Ana Claudia, quien le da a las amistades un alto valor, dice que en los rodajes también ha hecho muy buenos amigos y hasta les aprende mucho en el plano histriónico.
Afirma, según su experiencia, que la mayoría de los buenos actores buscan, de un modo u otro, preparar a los demás para el momento en que se dicta: “¡acción!”
“Me he dado cuenta que tratan de crear una relación personal que afecte, en el buen sentido de la palabra, a los otros actores”, comenta.
Así sucedió cuando trabajó al lado de Laurence Fishburne en la cinta “Days of Wrath”, donde interpreta a una reportera que cubre la pelea entre dos pandillas.
“Con Laurence tuve una escena dentro de una escuela. Antes de empezar a filmar, a los niños que saldrían a cuadro les pidió que gritaran muy fuerte. Ellos lo hicieron y se rieron mucho. Así consiguió llenarlos de energía y su actitud fue mucho más interesante para la escena”, explica.
En “El Amor en Tiempos de Cólera” pasó lo mismo con Javier Bardem.
“Hacía muchas bromas para que yo sintiera o reaccionara de algún modo. Sentí que forjó una relación más estrecha y eso se ve reflejado en la película. Aprendí que mientras más energía pueda respaldar un sentimiento actuado, más puede llegar a impactar”, revela.
Literatura y cine
A lo largo de su filmografía es evidente que Ana Claudia tiene suerte para ser invitada a producciones basadas en novelas literarias: “El Crimen del Padre Amaro”, de Eça de Queirós; “El Amor en Tiempos de Cólera”, de Gabriel García Márquez; “Arráncame la Vida”, de Ángeles Mastretta; y muy probablemente haga también “La Reina del Sur”, de Arturo Pérez-Reverte.
“Hacer papeles de novela creo que te da una idea mayor de cómo un personaje se expande en una historia. Es obvio que se omiten muchas cosas durante la película, pero eso no es problema porque un guión bien escrito, como el de Arráncame la Vida, siempre te lleva de la mano”, aclara.
Gracias a su profesión, ella ha podido tener “bonitos momento de convivencia” tanto con Gabriel García Márquez como con Ángeles Mastretta, por lo que se siente muy afortunada.
Con el escritor colombiano tuvo su primer contacto en un festival de Cuba cuando ella estaba por “El Crimen del Padre Amaro”. La actriz recuerda que conversó con él por mucho tiempo durante una cena.
“La última vez que lo vi nos dio una pequeña cátedra de literatura y explicó cómo de una novela con tantas tramas, como “El Amor en Tiempos de Cólera”, para cine sólo se toma la superficie.
“Le quieren comprar otros libros para hacerlos película, pero él dice que para algunos nunca lo permitiría. Mientras él esté vivo no dejará que reduzcan sus historias a sólo dos horas cuando él se clavó años para crear algo inmenso y rico en todos los sentidos”, comenta.
En cuanto a Ángeles Mastretta dice que desde que iniciaron los ensayos de la cinta “Arráncame la Vida” la ha visto mucho.
“Es una señora súper linda y muy divertida. Me ha enseñado a tomar las cosas como vienen, a vivir la vida como se me antoje. Mi trabajo con su personaje le ha gustado mucho y eso me tiene feliz, pues se está plasmando como ella se lo imaginó”, dice.
Totalmente entregada
La práctica actoral es importante para Ana Claudia, sobre todo porque le ha servido para expresar sentimientos, aunque a veces considera que se le pasa la mano.
“Soy una clavada de lo peor y me dejo llevar muchísimo. Es muy raro ver cómo responde tu cuerpo cuando un sentimiento se apodera de ti. Cuando haces terror, el miedo puede 'apanicarte’ al grado de tener que pedir corte”, dice la actriz, quien también participó la cinta de horror One Missed Call.
Para “Arráncame la Vida” hizo una escena en la que matan a su amante, interpretado por José María de Tavira. Ella sintió tanta tristeza que de pronto tuvo ganas de abandonarse por completo.
“Me la creí muchísimo. Nunca había sentido algo así en mi vida. Pienso que tuvo que ver el hecho de que unos días antes habíamos filmado unas escenas hermosas en donde nos enamorábamos. Llevábamos una relación súper divertida, deliciosa, cachonda, inteligente y libre. Pero luego me lo matan”, dice divertida.
Ana Claudia comenta que al siguiente día estaba exhausta con los ojos rojos e hinchados de tanto llorar. Ella dice ser capaz de entrar en un estado de apertura emocional que a veces es difícil de controlar.
“Funciona para la película porque tienes que estar sensible y vulnerable, pero no para la vida real. Es como si entraras dentro de una esquizofrenia momentánea. Llegas a un punto en donde crees que realmente eres alguien más.
“Se tendría que estar loco para no salir del personaje, si no, sería riesgoso hacer el papel de una asesina. Terminaría matando gente de verdad”, bromea entre risas.
Pequeña traviesa
Ana Claudia Talancón descubrió su talento histriónico cuando apenas cursaba quinto de primaria.
“Hacía bromas cuando llegaba con mis amigos de la escuela. Lloraba y les decía que me había pasado algo horrible. Ellos se creían lo que les decía y hasta terminaban chillando también. Después yo sólo soltaba la risa”, recuerda.
Metida en los 30
La producción de Arráncame la Vida se ha esmerado detalladamente para que los sets de filmación y vestuarios muestren una ambientación propia de los años 30.
“Mucho del vestuario que utilizamos es original de la época y algunas prendas están de 'mírame y no me toques’.
“A veces, con tantito abrir de más el brazo, se escucha cómo la ropa se descose y cuando me pongo zapatos puedo sentir cómo pisaba la gente”, comenta Ana Claudia quien para la cinta tiene 75 cambios de ropa.
