Decorar nuestro hogar requiere más que una gran inversión, imaginación. Sin darnos cuenta, en cada espacio vamos imprimiendo nuestros gustos. Hay quienes se apasionan por el minimalismo y otros por el Fen Shui. Todo el menaje de una casa, sillones,mesas y piezas decorativas reflejan nuestra personalidad y preferencias.
Afortunadamente existe una amplio abanico de opciones en materia de decoración, que podemos adoptar según nuestras inclinaciones.
Dentro de las modas actuales, impera la decoración al estilo étnico, donde la única regla es “cuánto más exótico, mejor”. Procedentes de las culturas más recónditas, los objetos que toman protagonismo dentro de una vivienda de estilo étnico invitan a la fusión, al mestizaje y a las costumbres tribales.
África, la gran inspiradora
La fuerza cautivadora de su artesanía, abre la puerta de muchos inmuebles para inundar con sus colores vivos y sus líneas sugerentes cualquier habitación. Las populares máscaras de madera, unas veces perfectamente perfiladas por las manos de un ebanista, otras toscamente moldeadas por manos autóctonas, cuelgan de las paredes de los salones llamando la atención de todo el que se adentra en la sala. La cestería es otro de los aspectos que no dejaremos pasar de largo si elegimos lo étnico como medida de todas las cosas.
Múltiples accesorios provenientes o inspirados en el continente vecino pueden servir para acompañar una mesa solitaria o una rinconera algo desolada. La sorpresa es la gran aliada de estos complementos primitivos a través de los que percibimos toda la energía de las danzas místicas y de los animales salvajes e indomables. Sin embargo, hay que ser precavidos y actuar con mesura, ya que si este estilo domina, la excentricidad puede alcanzar niveles perturbadores.
Todas las piezas que se consideran parte inherente de esta moda racial deben lucir en un lugar destacado de la residencia, como puede ser el salón y, en menor medida, los dormitorios.