Se calcula que una persona se pasa por término medio hasta tres horas al día hablando por teléfono en la oficina. Como en muchos casos se habla mientras se permanece sentado delante del ordenador, es una actividad estática en la que sólo se gastan unas 204 calorías en total.
Si se utilizan unos auriculares inalámbricos, se podría caminar mientras se habla por teléfono y quemar así cinco veces más. En algunos casos esta sencilla maniobra, incluso contribuiría a aumentar la productividad del trabajo. Es sólo un ejemplo de cómo con un poco de imaginación y los medios adecuados se pueden conciliar trabajo y ejercicio. En un estudio encargado por la compañía Plantronics, fabricante de auriculares para aplicaciones estratégicas, un empleado se pasa más de dos horas al día atendiendo el correo electrónico y cada mensaje suele generar entre cuatro y seis más. Hablar por teléfono puede disminuir el tráfico de correo electrónico y agilizar la toma de decisiones, lo que reduce el estrés y la acumulación de mensajes.
Cuando se utilizan unos auriculares inalámbricos para hablar por teléfono, mientras se camina, no sólo se disminuye el volumen de correo, sino que se quema alrededor de una caloría cada 15 ó 20 pasos, se goza de mayor libertad de movimiento. El trabajador puede estirar los músculos, dar una vuelta, ir a por un café o buscar un lugar más tranquilo para hablar.
