Los clásicos americanos se renuevan con rayas marineras, lunares de colores y cuadriculados en grande. Una exquisita combinación de “bohemian chic” ideado para disfrutar de un día de sol y playa, como una fiesta coctelera a la orilla del lago. La figura de la mujer es el plato fuerte, definiéndola con corte a la cintura, faldas talle Chanel y jumpsuits holgados, ultrafemeninos para lucir tu bronceado. Los colores predominantes son el rojo, amarillo, el blanco, el azul eléctrico y uno que otro toque en negro. Su ícono personal fueron unas minimalistas viseras en charol y de colores que van a convertirse en un must de la temporada. Entre los accesorios predominaron los bolsos extra “large” y los clutch.