Honduras
Nicaragua rechazó el ingreso de una hondureña, con síntomas coincidentes con los de la influenza A/H1N1, quien falleció y fue enterrada horas después en la ciudad fronteriza de Las Trojes, en Honduras, sin que se investigara la causa de su deceso, informó una fuente oficial.
La mujer, identificada como Ingrid Gutiérrez, de 19 años, fue rechazada el miércoles pasado en el puesto migratorio El Porvenir, en la frontera entre Nicaragua y Honduras, reveló el funcionario del Ministerio nicaragüense de Salud, Iván Zeledón.
A la hondureña “ni se le permitió bajarse del vehículo” porque presentó “tos, fiebre de 38.3 grados, vómitos y dificultad respiratoria aguda”, dijo.
Las autoridades nicaragüenses supieron que la joven falleció horas después en el hospital hondureño de Danlí y que fue enterrada sin que las autoridades investigaran el motivo de su muerte.
Gutiérrez vivía en la comunidad hondureña de Los Planes, jurisdicción del municipio Las Trojes, en Honduras, próxima a la frontera con Nicaragua.
En San Pedro Sula
Un grupo de militares de la 105 Brigada de Infantería permanecen en la entrada del hospital Mario Rivas para colaborar con la alta demanda de pacientes que llegan a consulta con problemas respiratorios.
Los militares se encargan de mantener el orden y le informan a las personas qué deben hacer en el caso de presentar cuadros respiratorios.
Ellos portan su uniforme y permanecen protegidos con mascarillas por si llega algún caso sospechoso de influenza A/H1N1.
“Hay personas que no se ven enfermas, pero dicen que se sienten mal, pareciera más que vienen preocupadas por algún simple malestar de gripe”, expresó uno de los militares.
Niño de alta
Juan Carlos Zúniga, director del centro asistencial, informó que durante toda la semana han contado con la colaboración de los militares.
Actualmente en el Mario Rivas no hay ningún paciente en el área de aislamiento, pues el menor de dos años que permanecía en esta sala fue dado de alta ayer.
El niño ingresó el pasado miércoles procedente de Cofradía, luego de haber tenido contacto con un familiar que venía de México.
Al menor y a su madre se le suministró el medicamento tamiflú como medida preventiva para evitar cualquier contagio.
Durante la alerta por el virus ingresaron unas 20 personas con sospecha, entre éstos, 19 adultos y sólo un niño.
En el término de una semana dieron asistencia a más de mil personas con gripe, tos, bronquitis y otros males respiratorios.
Zúñiga añadió que disponen de medicinas para unos 48 pacientes que lleguen con sospecha de tener el virus.
Descongestionan salas
Según el personal médico del Mario Rivas, las carpas colocadas en la entrada del hospital y que son utilizadas como filtros, han dado buenos resultados, al descongestionar la emergencia de pediatría y medicina interna.
Pretenden mantener de manera permanente las carpas.
Ahí se cuenta con un médico pediatra, uno de atención para los adultos, una enfermera profesional, una enfermera auxiliar y personal de farmacia. El filtro funciona las 24 horas del día.
Mientras, en Tegucigalpa la falta de medicamentos para atender a pacientes con virus es uno de los problemas a los que se enfrentarían las autoridades sanitarias.
