Honduras
Ésta es la Bicolor que todos quieren ver, que no titubee y que sea arrolladora. Ayer lo demostró al vencer 4-1 a Nicaragua y conseguir su segundo triunfo en la Copa de Naciones de la Uncaf.
Honduras comenzó un poco tímida y con un juego tibio, parecía que podría volver a suceder lo que pasó contra Belice, que el gol llegó demasiado tarde, pero no fue así.
El delantero Saúl Martínez recibió un balón en el área y a pesar de que la controló con un poco de dificultad donde parecía que iba a perder a posesión de la pelota, pudo sacar su disparo al marco; el portero pinolero logró taparlo, pero entró el volante de contención Pescado Rodríguez y al caerse se la mandó al fondo poniendo el 1-0. Euforia total la que se vivía en el Nacional, iban quince minutos y ya nos poníamos a ganar dando señales que una goleada venía en camino.
Con este gol el relajamiento comenzó a invadir a los catrachos y se vino lo que no queríamos. Después de una confusión en la zona defensiva de los nuestros, el atacante nicaragüense Armando Reyes se tuvo fe y vio que el portero Noel Valladares estaba salido y con un gran toque puso el empate.
Nadie lo podía creer, estábamos empatando en casa ante un rival que se suponía no nos iba a hacer daño. El descanso llegó y el llamado de atención por parte del seleccionador Rueda no se hizo esperar. No era posible que en nuestra segunda participación nos estuviéramos viendo deslucidos. Había que poner más empeño, la afición lo pedía y es nuestro torneo, no se podía volver hacer una gris presentación.
El triunfo
Las palabras de aliento surtieron su efecto en los nuestros, apenas el árbitro Batres dio el pitazo inicial se fueron como una tromba para buscar aumentar el marcador.
Turcios la tuvo, pero su tiro libre pegó en el travesaño. La presión hondureña tuvo su resultado, Dani después de un gran desborde por la banda derecha manda el centro y desafortunadamente para los nicas y suerte para nosotros su capitán David Solórzano con el muslo la metió en su propio marco.
Los nicas ya no podían con la presión que estaba ejerciendo la Bicolor. Los catrachos sabían que el público de la capital es muy exigente y por eso querían darle más.
Saúl Martínez en una jugada fortuita logra quedarse quedar con el balón y como un matador perforó el marco de nuestros vecino por tercera vez.
Y como dicen que para el final hay que dejar lo mejor, en este juego no podía ser la excepción. Walter "Pery" Martínez se despachó con una joya de gol. Recibe un balón preciso del cerebro de Dani y con gran clase la bajó de pecho y sin dudarlo dejó ir un rayo que se incrustó en el mero ángulo para sellar la goleada.