Honduras
“Gracias a Dios ya tenemos un lugar digno donde vivir con nuestros hijos”, expresó el agricultor Marcos Villeda, uno de los 80 beneficiarios del mejoramiento de viviendas por parte de Visión Mundial.
El proyecto, que inició en junio, tiene un costo superior a los 400 mil lempiras, informó Omar García, gerente del programa de desarrollo de área Renacer de esta organización con oficinas en El Negrito.
El aporte consiste en cambiar los techos de paja, zacate u otro tipo de material por zinc y los pisos de tierra por cemento.
Las familias beneficiadas son de las comunidades Cerro Prieto, Santa Lucía y San José, todas en la zona rural; en el casco urbano están los barrios Las Brisas y Jocomico.
Listas
García explicó que el proyecto terminó el viernes, por lo que para este lunes tienen previsto entregar oficialmente las obras a las familias beneficiadas con la ayuda.
“La idea es que estas personas vivan bajo un techo digno. Sus niveles de pobreza no les permiten tener una casa modesta y por años han convivido en covachas en muchas ocasiones construidas hasta de cartón”.
Indicó que con ello están logrando mejorar la higiene en esos hogares, pues la falta de un piso y un mejor techo provocan en tiempo de lluvia un alto grado de humedad que termina en enfermedades. “También estamos trabajando en la construcción de viviendas para erradicar el mal de Chagas. El proyecto es ejecutado en conjunto con la Municipalidad y el Fhis”, apuntó.
“Con esto buscamos erradicar la chinche picuda, causante de la enfermedad. La obra se encuentra muy avanzada, esperamos para los próximos meses entregarlas a sus propietarios”, señaló el representante de Visión Mundial.
Mientras eso ocurre, el personal de Salud de El Negrito continúa su campaña para orientar a los habitantes sobre las acciones a tomar en caso de encontrar un insecto en sus hogares, éste habita en las casas construidas de tierra o adobe y madera, pica en horas de la noche.
Agradecidos
Marcos Villeda agregó que la falta de dinero no les permitió mejorar sus viejas casas: “El aporte de esta institución ha llegado en buen momento, esperamos que continúen así para bien de las decenas de familias que necesitamos de este tipo de ayudas”. Villeda, quién se dedica a trabajar la tierra, es padre de tres hijos y reside en la aldea Santa Lucía.
Otras de las necesidades de los habitantes y productores de la zona es el mejoramiento de los caminos de acceso a sus cultivos. Las lluvias que azotan la región han provocado un ligero deterioro en las vías lo que les imposibilita sacar sus cosechas al mercado, por lo que esperan una respuesta de la Alcaldía.
