Honduras
Mientras los empresarios del sector turístico en Honduras unen esfuerzos para atraer a nuevos visitantes y fomentar este rubro, Ricardo Martínez, ex ministro de Turismo, se toma el tiempo de explicarles a medios internacionales que en el país hay caos por la destitución del ex presidente Manuel Zelaya.
Ante las declaraciones que salieron a la luz pública por una publicación realizada por el periodista Tim Rogers de la revista Time, la empresa privada de este sector, comenzando por Epaminondas Marinakys, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras, Canaturh, lamentó esas versiones porque sólo ahuyentan las inversiones y la captación de divisas en el país.
Marinakys lamentó lo expresasdo por el ex funcionario, quien se destacó por haber hecho grandes esfuerzos por lograr avances en el turismo nacional y dijo es triste que ahora hable mal y con “expresiones muy alejadas de la realidad que vivimos en el país”.
El empresario invitó al periodista de dicha revista para que visite Honduras y se entere de la realidad que se vive.
Yaudet Burbara, empresario hotelero que expuso en la reciente feria de turismo centroamericana, también reaccionó como Marinakys:
“Al ex ministro no le importa desprestigiar al país, eso es indignante porque nosotros luchamos por generar más empleos y mantener el sector más sólido”.
Reacciones
Ana Abarca, actual ministra, se mostró sorprendida por dichas reacciones y recalcó: “La caída del turismo no sólo fue por la crisis política, sino económica, pero el decrecimiento no fue tan alto como lo expresó Martínez, quien dijo que bajó 70%. Abarca recordó que para mejorar el sector, tercer generador de divisas, emplearon la promoción del 2x1, que dio resultados favorables.
La funcionaria apuntó que al finalizar el año notarán un decrecimiento de un 4% en el rubro.
“La Canaturh ha mandado un comunicado a la Revista Times y todos los medios de comunicación internacional desmintiendo al ex ministro, porque sus declaraciones dañan la imagen del país; “para el caso hubo un punto donde él dijo que Honduras estaba militarizado y que no se podía circular, aclaramos que cómo es posible que diga eso cuando junto a su familia se trasladó vía terrestre a El Salvador para estar presente en esa feria”.
La funcionaria mantuvo su posición “seguiremos luchando junto a la empresa privada para que el sector salga a flote”, finalizó.
Declaraciones intactas
Martínez ofreció la conferencia en un hotel Hilton de San Salvador, el sábado 10 de octubre tras sorprender a varios medios de comunicación con su presencia en la sexta edición de Central America Travel Market, Catm 2009, donde lideraban los ministros de turismo de la región centroamericana.
La actual ministra de Turismo no fue invitada al evento porque el Gobierno salvadoreño de Mauricio Funes no reconoce al actual presidente Roberto Micheletti, -dicha declaración fue reconfirmada a LA PRENSA por el mismo mandatario de ese país-.
El ex funcionario dijo a los periodistas internacionales que “en Honduras aún siguen los toques de queda, y que nadie puede salir a las calles, que hay manifestaciones continuas e incluso, presentó un video de la resistencia donde demostraban su interés porque Zelaya volviese e hizo ver que los militares son quienes mandan en el territorio.
Con todo esto, quisiera decirle a todo el mundo que visite Honduras, pero ¿mi llamado tendría éxito?, “claro que no”, respondió.
Finalizó expresando que “el turismo cayó un 70% desde la destitución; y también se cancelaron vuelos charter desde Milan a Roatán;
el turismo de negocios en Tegucigalpa fue el más afectado y que aerolíneas han cancelado algunos vuelos desde Honduras”.
Los empresarios del turismo tomarán determinaciones contra el ex funcionario considerando que esta situación provocaría daños y perjuicios contra el país.
Paso a paso
Martínez sólo presentó video de la resistencia y no de las marchas a favor de la democracia donde está casi todo el país.
El ex ministro dijo que los cruceros han reducido un 30%, cuando antes crecían un 40%.
Aseguró que cuando la actual ministra asumió tuvo una llamada amigable donde se desearon suerte.
