Honduras
Un ganadero de 22 años, y su hija de dos años fueron asesinados a balazos por dos individuos desconocidos. En el crimen también murió un niño de once años.
El hecho criminal ocurrió la noche del pasado viernes en un comedor de la aldea El Zapote del municipio de Santa Cruz de Yojoa.
Las víctimas son José Benedicto Girón Valenzuela, su pequeña hija Diana Girón y un menor identificado como Lucas Alexander que se encontraba en la zona. Eran las siete de la noche del viernes cuando José Benedicto salió de su casa en compañía de su hija Dianita rumbo a un comedor y billar ubicado sobre la carretera hacia la represa El Cajón. El joven, que era cliente frecuente del lugar, pidió una cena para él y la pequeña.
Mientras comían, dos sujetos desconocidos que se conducían en un pick up rojo se estacionaron frente al comedor y entraron como si se tratase de clientes normales, incluso pidieron comida para los dos.
Mientras esperaban ser servidos, los hombres desenfundaron sus armas y sin mediar palabra atacaron a tiros a José Benedicto y la niña, quienes fallecieron de manera instantánea.
Tras cometer el doble crimen, los malhechores se dirigieron al billar contiguo al comedor, donde se encontraban dos hermanos de la víctima.
Herido
Los hermanos Girón, que también portaban armas, respondieron al ataque de los criminales y, al parecer, uno de los sicarios resultó herido.
En la refriega, el niño Lucas Alexander, quien iba llegando en su bicicleta al billar, fue alcanzado por los tiros.
Se presume que uno de los criminales heridos, tras huir, fue trasladado al hospital Mario Rivas de San Pedro Sula.
Los hermanos de la víctima salieron ilesos del ataque.
Los familiares trasladaron a la niña a una clínica privada de la aldea, pero no pudieron hacer nada.
El médico estableció que la niña murió a causa de un balazo que ingresó por el tórax y le afectó el pulmón. Ambos fueron llevados a la casa donde residían. El niño de once años quedó dentro del billar hasta que llegaron el fiscal y las autoridades forenses y policiales para hacer el reconocimiento.
Agentes de la Policía señalaron que detuvieron al sicario que acabó con la vida de las tres personas y que se encontraba recluido en la primera estación; pero, tras hacer las averiguaciones del caso, esa versión fue rechazada por los agentes de la primera estación de San Pedro Sula.
También la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Dnic, sampedrana negó que en sus celdas hubiera detenidos por ese crimen.
Móvil
La hipótesis que se maneja en torno a las causas del crimen es que pudo haber sido por encargo, debido a que el joven ganadero tenía varios enemigos.
La información suministrada por parientes de José Benedicto, aseguran que su padre, Asunción Girón, fue asesinado hace dos años por enemigos suyos en la propia hacienda que compró cuando llegó de su pueblo natal, Las Lajas, en el departamento de Comayagua.
Don Asunción heredó sus propiedades a su joven hijo, ahora asesinado a sangre fría. Otro dato curioso vinculado a la tragedia es que el padre del niño Lucas Alexander, muerto en la balacera, guarda prisión por homicidio en el penal de Tela. Los habitantes de la aldea El Zapote estaban consternados y tristes por la tragedia, todos le tenían especial aprecio a José Benedicto y a los niños. El bisabuelo de la niña ultimada expresó que sólo el Altísimo puede sacar a su familia de tanta tragedia, porque la venganza no es solución para nadie. A José Benedicto le sobreviven dos niñas, una de cuatro años y otra de dos meses de edad.
