Honduras
Siete de los ocho puntos ya están concertados por la mesa de diálogo. No hay amnistía ni moratoria a elecciones. El punto nueve sobre restitución de Manuel Zelaya se empezó a dialogar.
Vilma Morales, miembro de la delegación del presidente Roberto Michiletti, informó en medios radiales que se ha concluido en un 90 por ciento la valoración de los acuerdos que se han suscrito y firmado.
Morales, quien fue asediada por los medios nacionales e internacionales luego de concluir la reunión, dijo que las comisiones mantuvieron “un diálogo de altura”. Destacó que el jueves y viernes se avanzó en un 60 por ciento, y ahora se logró un acuerdo en un 30 por ciento más.
Informó que mañana continuarán abordando uno de los “puntos más sensibles y de absoluto compromiso en lo que corresponde al tema de la involución de los hechos al 28 de junio”.
Víctor Meza, representante de Zelaya en el diálogó, confirmó que su grupo renunció a la Constituyente y a la Cuarta Urna.
Este martes el dirigente obrero Juan Barahona se retiró del diálogo entre el gobierno de Roberto Micheletti y la delegación de Manuel Zelaya, confirmando la división en el zelayismo por el tema de la Constituyente.
El diálogo logró la semana pasada acuerdos sobre cinco puntos, entre ellos un Gobierno de reconciliación nacional, no otorgar amnistía política y la renuncia de Zelaya a promover una Asamblea Constituyente si es restituido, según fuentes de ambas partes.
"No estamos de acuerdo, pero vamos a respetar la firma de él (Zelaya), la posición de él, la renuncia a la Constituyente", declaró Barahona a los periodistas tras abandonar la mesa de diálogo, en la que fue sustituido por el abogado Rodil Rivera.
"El acta donde se renuncia a la Constituyente no la firmé porque estuve, estoy y seguiré estando en desacuerdo hasta que este país convoque a una Asamblea Nacional Constituyente", dijo Barahona.
Barahona dijo en medios radiales que "era una posición en la mesa un poco incómoda porque no podía firmar (...) las actas deben de llevar la firma de los seis, entonces la comisión de Zelaya no podía salir con dos firmas; para evitar eso es mejor una sustitución a tiempo", señaló.
Aclaró que su salida, por decisión del depuesto jefe de Estado, no significa una ruptura del frente de resistencia con Zelaya, cuya restitución seguirá exigiendo, lo que ratificó ese movimiento en un comunicado. Pero "tengo una posición muy escéptica de (que se logre) la restitución en la mesa", comentó Barahona.
Otro dirigente de la resistencia, Rafael Alegría, dijo a Efe que "hay poco optimismo en el diálogo", porque "el régimen golpista de Micheletti sigue reprimiendo al pueblo" y mantiene vigente un decreto que restringe las garantías constitucionales, aunque la semana pasada anunció su derogación.
La ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia Vilma Morales, miembro de la comisión de Micheletti, apuntó que la reinstalación de Zelaya "no puede dejar de verse, tiene que tocarse, que hablarse, dialogarse, de una manera responsable" y "con la seriedad que el caso amerita".
"El respeto a nuestro marco legal" es "fundamental para consensuar posiciones" en el diálogo, enfatizó la ex magistrada a los periodistas.
Un asesor de Zelaya, Rasel Tomé, subrayó que el depuesto mandatario sigue apostando por el diálogo porque "es una de las formas en que, de manera civilizada, las sociedades han logrado resolver los conflictos".
Sin embargo, "el requisito previo para lograr elecciones válidas (el 29 de noviembre) es el retorno de la democracia a través de la restitución del presidente Zelaya", dijo a medios locales.
Señaló que "tampoco puede haber elecciones" legítimas si "el régimen de facto está reprimiendo, está cerrando medios de comunicación", como una emisora de radio y un canal de televisión clausurados el 28 de septiembre.
Según la ex magistrada Morales, "el respeto" a las elecciones está incluido en el diálogo con el fin de que "no haya obstrucción (...) a la participación ciudadana, que ni directa ni indirectamente haya acciones que afecten el proceso electoral".
