El Salvador
Las pandillas tienen presencia en al menos 35 centros escolares de San Salvador, adonde han reclutado estudiantes para que les ayuden a cometer delitos, advirtieron ayer fuentes de la Policía Nacional Civil, PNC.
El director de Seguridad Pública de la PNC, Hugo Ramírez Mejía, dijo a El Diario de Hoy que la violencia que se registra en algunos centros escolares ya no está vinculada al enfrentamiento callejero que hace unos años protagonizaban estudiantes de institutos educativos.
Según el reporte, la Mara 18 tiene presencia en unos 23 centros escolares públicos y privados de San Salvador; y su rival acérrima, la Mara Salvatrucha, tiene miembros en otros doce.
Años atrás algunos estudiantes se enfrentaban casi a diario con piedras y palos en las calles de San Salvador por una rivalidad sin fundamento entre las instituciones nacionales, en las que se imparte bachillerato general y contaduría, y las llamadas “técnicas”, en las que se estudian oficios como mecánica, electrónica y electricidad. Los involucrados generalmente atacaban con piedras a los autobuses del transporte público en los que viajaban los grupos de estudiantes rivales o se enfrentaban a éstos con sus cinturones. Muchos de los hechos terminaban con la intervención policial y estudiantes o dejaban transeúntes lesionados.
Denuncias
Actualmente, según el reporte de prensa, en algunos centros escolares capitalinos se registran hechos delictivos como extorsiones a estudiantes y docentes, asaltos, tráfico de drogas, o asesinatos de jóvenes que no cumplen con las órdenes que les ha dado la pandilla a la que pertenecen.
“La dinámica de la violencia que se da fuera del centro estudiantil ya no está vinculada al clásico enfrentamiento entre nacionales y técnicos, que eran frecuentes y que han disminuido; ahora han generado otro tipo de actividad hasta delictiva”, dijo Ramírez Mejía.
Agregó que “los estudiantes ya no se agreden entre ellos, sino que se han transformado en grupos delictivos”. José Santos Pineda, oficial de la delegación del centro de San Salvador, afirmó que se han reportado casos de docentes y directores que, bajo amenaza, han escondido de la Policía a estudiantes involucrados en delitos.
“Los profesores o directores llegan al extremo de proteger a los alumnos, quienes les dicen que si llega la Policía les tienen que dar permiso para esconderse”, detalló el agente.
Confirmó que los estudiantes vinculados a las pandillas están involucrados en extorsiones, secuestros y asesinatos.
Balance
Las autoridades consideran que la Mara 18 y la Mara Salvatrucha, las más grandes de El Salvador con unos 30,000 miembros, están detrás de la mayoría de crímenes que se registran en el país, en el que hay una media de entre 10 y 12 homicidios al día.
Ramírez Mejía consideró que no obstante la infiltración que han tenido las pandillas en los centros educativos, aún es una “minoría la que participa”.
Revelaciones de una víctima
El mismo día de su muerte, Christian Poveda habló sin tapujos sobre la realidad de la violencia en El Salvador. Horas después de conceder esta entrevista, pandilleros de la Mara 18 lo torturaron y asesinaron salvajemente en las afueras de la capital.
Sus palabras se revelan ahora como premonitorias: "No se puede negar que en este país hay muertos tirados en la calle todos los días, y que es un espectáculo, y que la gente lleva hasta los niños a ver los muertos en la calle.
Querer negar eso es una hipocresía", declaró en la entrevista que recoge el diario El Universal.
El testimonio de Poveda va más allá de repetir machaconamente que El Salvador es el país más violento de América Latina, o que 15 personas mueren a diario a manos de las maras.
