Honduras
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, comenzará el próximo año un proyecto de inyección o sellado de las fisuras en los extremos rocosos de la represa hidroeléctrica Francisco Morazán, El Cajón.
La obra, que comenzarán a ser licitada en los próximos meses por la estatal, tendrá un costo de 200 millones de lempiras y será ejecutada en un plazo de dos años.
Manuel Palma, director ejecutivo de la central hidroeléctrica con instalaciones en Santa Cruz de Yojoa, manifestó que el proyecto de inyección es una necesidad para evitar daños mayores en la estructura en los próximos años.
Desde el 2002 los encargados de vigilar los niveles del embalse reportan que se ha experimentado una considerable pérdida de agua a causa de las fisuras en las paredes de roca en los extremos de la cortina. Con la reparación esperan evitar esa pérdida.
Energía
La producción normal de energía que generan por hora las cuatro turbinas en el Cajón es de 300 megawat. En estos momentos sólo se están produciendo 225 megas debido a que una no está funcionando por reparación; se espera que esté lista en marzo de 2010.
Palma agregó que la reparación de las fisuras en la montaña comenzarían a inicios de este año, pero los efectos de la tormenta 16, a los que se suman el terremoto del 28 de mayo de 7.1 grados en la escala de Richter, agudizaron el problema de las fallas y el costo de las mismas, obligando a realizar un nuevo presupuesto.
“Gracias a Dios el problema sólo se presenta en la zona rocosa, pues la edificación antisísmica de la cortina ayudó a que resistiera el terremoto y las máquinas continúen produciendo parte de la energía que requiere el país”, señaló.
El funcionario explicó que en estos momentos trabajan también en el reacondicionamiento completo de la turbina dos, después de 20 años de estar en funcionamiento; esa labor permitirá alargar la vida útil de este equipo por un período similar.
Rolando Rodríguez, encargado de la seguridad y funcionamiento de la hidroeléctrica, manifestó que la población debe estar tranquila porque trabajan para que la estructura del proyecto se mantenga en óptimas condiciones.
“Gracias a Dios la estructura del embalse está construida con los parámetros técnicos para soportar un sismo de más de 8 grados en la escala de Richter, soportaría también una crecida que sobrepase los límites de la cortina, pero eso nunca se va a permitir porque todo se maneja con un control técnico”, explicó.
Lo anterior fue expuesto durante un encuentro con periodistas de medios de comunicación el pasado fin de semana coordinado por Copeco y la Comisión del Valle de Sula.
Julio César Cruz, comisionado de Copeco, manifestó que ellos mantienen una permanente comunicación y monitoreo con los técnicos de la central.
Un 20% de bordos falta reparar
La Comisión Ejecutiva del Valle de Sula, Cevs, continúa con las labores de reconstrucción de bordos en el río Ulúa y las comunidades del departamento de Cortés y Yoro.
Carlos Ramírez, director de esta dependencia, dijo que la labores avanzan a buen paso, pese a las constantes lluvias que azotan la zona.
“En estos momentos sólo nos falta un 20 por ciento de los bordos que se encuentran en mal estado. Uno de los atrasos que se nos ha presentado es que a última hora están apareciendo estructuras con ese tipo de fallas”. Agregó que uno de estos problemas se da en la zona de la 8 y la 9 en el sector sur de El Progreso.
En estos lugares las autoridades anteriores de la Cevs dieron por finalizados los trabajos, semanas después los habitantes encontraron varios tramos dañados por el sismo del pasado mes de mayo. El funcionario dijo que gracias a Dios los caudales no han presentado crecidas que representen riesgo.
