Honduras
El Servicio Meteorológico Nacional, SMN, pronosticó más lluvias en las zonas centro, sur, oriente y occidente del país, debido a que se mantienen los flujos de vientos que transportan humedad.
La presencia de una vaguada en los niveles medios y superiores de la atmósfera ubicada al este de Honduras y Nicaragua es otro factor que contribuirá a las lluvias.
Según los expertos, las mayores concentraciones se registrarán en las regiones sur y occidente, en donde se esperan aguaceros que dejen acumulaciones de 15 a 25 milímetros.
Población en alerta
En las regiones centro y oriente se esperan lluvias de 10 a 15 milímetros, mientras que para las zonas norte e insular podrían ser inferiores a los 10 milímetros.
Los organismos de socorro recomiendan a la población mantener estricta vigilancia sobre ríos y quebradas, pues no se descartan problemas a consecuencia de las lluvias en el país.
“Hay flujo del sur y sureste, transportando humedad hacia las regiones sur, centro, occidente y oriente del país, y una vaguada en los niveles medios y superiores de la atmósfera al este de Honduras y Nicaragua, moviéndose lentamente hacia el noroeste”, informaron los miembros del SMN.
Según los expertos, en horas de la tarde y noche se reportarán las mayores concentraciones de lluvia en las regiones sur y occidente, en donde se esperan fuertes aguaceros.
El cerro Juan A. Laínez está a punto de quedar incomunicado con la capital.
Debido a las copiosas lluvias, sobre todo en horas de la noche, ha cedido más de la mitad de la calle de terracería que conecta el emblemático sitio con la ciudad.
En la parte de atrás de la desaparecida empresa Químicas Dinant se produjo un deslave de las faldas del cerro, causando daños en el cerco perimetral de la edificación.
El peligro es inminente para quienes ingresan al cerro por la zona del cuartel general del Cuerpo de Bomberos, pues a unos 100 metros se encuentra el derrumbe.
La cantidad de agua acumulada en el suelo amenaza con terminar de arrastrar la parte de la calle que ha quedado habilitada.
El acceso se ha convertido en una bomba de tiempo, pues de continuar lloviendo con la misma intensidad, el cerro podría ceder aún más.
Son aproximadamente 50 viviendas de invasores las que se han edificado en los alrededores del cerro.
