Honduras
Vestidos de blanco simbolizando la paz, miles de ceibeños marcharon por las principales calles de la ciudad y al unísono cantaron el Himno Nacional y luego consignas para que reine la paz y la tranquilidad en el pueblo hondureño.
En la multitudinaria marcha pacífica que comenzó en la plaza Las Banderas, la ciudadanía portaba pancartas en las que solicitaban que prevalezca la democracia.
Lamentablemente quienes piden la paz tuvieron que ser desviados de su camino por la avenida San Isidro hacia la 14 de Julio para evitar enfrentamientos con lo simpatizantes de Manuel Zelaya Rosales que estaban en el parque central.
“Somos un pueblo enmarcardo en la ley y queremos vivir en paz y armonía. Esta marcha es sólo una muestra de la unidad que debe existir en todos los sectores de la sociedad civil de Honduras”, dijo Miguel Montoya.
El pastor evangélico Jeremías Maldonado expresó que Honduras es un país de paz y una nación que no quiere guerras y “está bajo la cobertura poderosa de Dios”.
Los jóvenes ceibeños no dejaron de expresar su sentir ante una situación política que afecta las relaciones internacionales del país, por lo que solicitaron a los organismos internacionales investigar las situación antes de juzgar a Honduras.
“Nosotros no vamos a favor de ningún partido político; lo queremos y demandamos es la paz en el país y la unidad entre los hondureños”, dijo el ciudadano Luis Hernández.
Roque Ardón, miembro de la organización Honduras en Paz y Democracia, dijo que el pueblo debe defender la no injerencia en las decisiones del país por parte de organismos como la OEA y la ONU ya que han juzgado sin escuchar primero.
La multitudinaria marcha culminó en el parque de La Aduana, a la orilla del mar, adonde muchas personas expresaron su sentir.
En las más de 20 cuadras de recorrido, la voz de los participantes, entre ellos políticos, empresarios, profesionales de distintas ramas y jóvenes no se calló, sino que cantaron “no hay otro pueblo mejor que el catracho”. La empresa privada solicitó a todos los dueños de negocios que permitieran a sus empleados participar en la marcha.
Asimismo, solicitaron a los medios de comunicación internacionales orientar al pueblo de lo que sucede en el país.