Honduras
Varias personas heridas, entre ellas civiles y militares, fue el saldo que dejó ayer una manifestación a inmediaciones de Casa de Gobierno.
Los protestantes eran empujados por venezolanos, profesionales agitadores, quienes han llegado al país para dirigir varias turbas como medida de presión reclamando el retorno al país del ex presidente Manuel Zelaya.
“No hubo golpe”
Los militares fueron heridos con piedras palos y botellas, provocando la reacción inmediata de los soldados quienes utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua para calmar los ánimos. Varios helicópteros de la Policía sobrevolaban la Casa Presidencial, mientras unos 500 agentes antimotines y soldados custodiaban el recinto y sus alrededores.
Las turbas también quebraron los vidrios de varios negocios por lo que sus dueños decidieron cerrar sus puertas enviando a los empleados a sus viviendas. El presidente Roberto Micheletti hizo un llamado para resistir las presiones internacionales que buscan reinstalar al depuesto mandatario.
“Aquí no hubo golpe de Estado, la población sigue regida por la Constitución, a la que el anterior gobierno quiso reformar sin fundamento y de manera ilegal”, dijo Micheletti.
