Perú
El Congreso de Perú derogó ayer dos decretos sobre explotación de tierras amazónicas rechazados por indígenas, cuya anulación pone fin a una crisis política que dejó 34 muertos y obligó al presidente Alan García a admitir errores en el trato con los nativos.
La derogación se adoptó por 82 votos a favor y 12 en contra tras un debate de más de cuatro horas. “Éste es un día histórico porque nuestras demandas eran justas y finalmente el Gobierno nos dio la razón”, afirmó Daysi Zapata, dirigente indígena que reemplazó a Alberto Pizango, líder de la revuelta de los nativos durante dos meses y que el miércoles viajó asilado a Nicaragua.
Zapata llamó a los indígenas en la vasta región amazónica a levantar la huelga que iniciaron el 9 de abril y a desbloquear las carreteras que tenían bajo su control. La dirigente también reclamó al gobierno que levante el estado de emergencia y el toque de queda, implantados en la nororiental Bagua, luego de los graves enfrentamientos que costaron la vida a 24 policías y 10 nativos el 5 y 6 de junio pasados.
A ello agregó la demanda de que cese el hostigamiento y la persecución contra líderes de la protesta. AFP/AP
