Honduras
“Mamá deme agua”, fueron las últimas palabras que le dijo a su madre el pequeño José Armando Gómez Lemus, 10, que lo llevaba en sus brazos luego de que un desconocido le infiriera un balazo en la espalda.
El hecho ocurrió la tarde del domingo a eso de las 2.30 cuando el menor junto a su madre, recogían leña en una plantación de café.
La madre del infortunado infante, María Pacita Gómez Lemus, relató que ya habían recogido unos cuantos trozos de leña y se disponían a retornar a su vivienda cuando escucharon dos disparos.
“Mi hijo me dijo le habían pegado un tiro y en lo que di vuelta miré que estaba lleno de sangre, corrí a ayudarlo miré que estaba lleno de sangre y le salía por la boca, por lo que corrí con él en los brazos, pero no pude llegar, mis hijas me auxiliaron y lo llevamos hasta la casa cuando llegamos ya iba heladito y dejó de respirar”, manifestó la madre del fallecido menor.
María Pacita Gómez, reside en una humilde casa junto a sus nueve hijos y se dedica a limpiar las hojas secas en la finca de café.
La hermana mayor del infante, María Luisa Gómez Lemus, dijo que “fue algo horrible ver morir a mi hermanito, él murió en los brazos de mi madre, yo me puse como loca al ver que venía todo lleno de sangre”, dijo.
José Armando, ‘Mando’ como sus hermanos le decían, asistía a la escuela Ramón Rosa, de Peña Blanca.
Hipótesis
La madre del pequeño, dijo que un guardia de seguridad de un balneario cercano a donde ocurrió el trágico fallecimiento del menor fue quien le cegó la vida. “Allí llega gente a bañar y otras personas de la aldea Los Coquitos les roban la ropa y el dinero y ellos hacen disparos para que se vayan y uno de ellos fue el que disparó”, afirmó la acongojada madre.
La agentes policiales del sector están realizando las investigaciones a fin de esclarecer el caso.