Honduras
Ocho de cada diez personas están a favor de la democracia en Honduras. Eso revela un estudio elaborado a través del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Conadeh, basado en una encuesta nacional practicada a 1,200 adultos de todo el país.
El documento evidencia el rotundo rechazo de la población al rompimiento del orden constitucional que pretende impulsar el presidente Manuel Zelaya mediante la instalación de una cuarta urna o urna del continuismo durante el proceso de elecciones generales de noviembre.
Según el estudio, cuyo nivel de confianza alcanza el 95 por ciento, el 90 por ciento de los encuestados, que se abstuvieron de votar en las últimas elecciones generales, califican a la clase política de Honduras de mentirosa por incumplir sus promesas y no representar a la población cuando llega al poder.
Democracia
El texto señala que el 6.90 por ciento de los entrevistados opina que Honduras no es nada democrático, posición que se manifiesta con mayor énfasis en las regiones oriente y centro.
De acuerdo al escrito, el 14.9 por ciento de los encuestados considera que Honduras es un país muy democrático, 43.70 por ciento indica que es algo democrático y 28.9 por ciento dice que el país es poco democrático.
La investigación del Conadeh concluye que los culpables de que gran parte de la población haya dejado de ejercer el sufragio en las elecciones es la clase política.
Del estudio se desprende que casi la mitad de los entrevistados afirmaron que abstenerse de votar en las elecciones es una forma de castigar a los políticos que hacen malos gobiernos.
Para el 48.8 por ciento de los entrevistados, no votar en las elecciones es una forma de protestar porque su calidad de vida se ha deteriorado con el paso de los años.
Esa posición se localiza más entre las mujeres (45 por ciento), personas de mayor edad (50.3 por ciento), personas sin escolaridad (53 por ciento) y con más ingresos (51.7 por ciento).
