Perú
Perú manifestó temor a que las relaciones bilaterales con Venezuela se deterioren, luego de otorgar el asilo político al opositor venezolano Manuel Rosales, y que Caracas llamara a su embajador en Lima.
El presidente Alan García expresó desde Brasil su confianza de que la histórica amistad entre los dos países no se altere al mismo tiempo que defendió el asilo a Rosales.
"El gobierno del Perú tiene una posición de amistad con el gobierno venezolano, pero la primera obligación de un gobierno democrático es proteger a quien se sienta amenazado", dijo García citado por su secretaría de prensa.
El mandatario peruano resaltó que la decisión del asilo no debe implicar un distanciamiento entre ambos países y destacó el origen democrático del gobierno que encabeza Hugo Chávez desde 1999.
García, de origen socialdemócrata y vinculado política y afectivamente al ex presidente Carlos Andrés Pérez, adversario de Chávez, reiteró que el asilo no debe significar "un problema entre dos gobiernos que han venido respetándose en todo tipo de relaciones entre sus países".
El primer ministro Yehude Simon había lamentado una "situación que de una u otra manera complica al país, pero esto no debe afectar las relaciones y se harán todas las coordinaciones necesarias para dar las explicaciones del caso".
El titular de Defensa, Antero Flores Aráoz, estimó que otorgar asilo al ciudadano venezolano Rosales "no significa un acto inamistoso" hacia el gobierno de Caracas. "Si un peruano pide asilo en Venezuela, no lo consideraríamos un acto inamistoso, pese a que no hay razones para que ello suceda", añadió. La noche del lunes Venezuela llamó a su embajador por el asilo otorgado a Rosales y comunicó que las relaciones bilaterales entran en una "fase de evaluación integral". La cancillería venezolana señaló que "ha decidido, en señal de protesta, el retorno inmediato a Caracas de su embajador en Lima".
