Honduras
La familia de Ernesto Enrique Flores Orellana nunca se imaginó que el joven hondureño de 22 años de edad, residente indocumentado en Estados Unidos sería una víctima fatal de un asalto ocurrido el pasado viernes en el negocio donde laboraba en la ciudad de Maryland.
"Él se fue por la mala situación económica acá, estaba allá desde 1996 y nunca había tenido problemas en sus trabajos", recordó su hermano Ángel, quien llegó a las instalaciones de LA PRENSA para solicitar ayuda para repatriar el cadáver de su familiar. "La funeraria nos está pidiendo 3,800 dólares para enviar el cadáver, y ya hemos recaudado alguna ayuda en la Unah-vs, pero necesitamos más", explicó.
Junto a su madre, Santos Orellana, la familia pidió a los hondureños que deseen colaborar hacer sus donaciones a la cuenta 2202132276 de Banco Atlántida o a través de LA PRENSA al 552-0082.
