Honduras
Arriba del barrio Cienaguita y en medio de la montaña que rodea a la comunidad de El Bálsamo espera a los veraneantes un parque donde, además de divertirse, los visitantes pueden aprender sobre las diferentes especies botánicas que allí se encuentran.
Sus propietarios, el licenciado en Biología y Química Abraham Espinoza y su esposa Yadira Cañas, se encargan de enseñar a los estudiantes de los diferentes colegios y universidades que llegan a desarrollar sus guías de estudio sobre ecología.
Se trata de un parque ecoturístico y educativo, que tiene un ambiente natural incomparable, en el cual abunda el agua, dicen sus propietarios quienes, sin dejar la docencia, decidieron incursionar en el campo turístico tomando en consideración la gran demanda de centros de diversión que hay en el puerto.
"Poco a poco se organizaron los espacios para colocar las tres primeras piscinas, se protegieron los árboles maderables, se construyeron cuatro lagunas artificiales para criar tilapia, así como senderos para ir a la montaña y a las cuevas’’, señaló Espinoza.
Frutales y maderables
Conscientes de que el agua sería un elemento clave para el montaje del proyecto, construyeron represas en la parte baja de los nacimientos, las cuales ahora también sirven para asegurar la reproduccion de la tilapia. La cría de peces es otro de los atractivos del lugar.
También hay ocho manzanas cultivadas con plátanos, banano, cacao, rambután, pimientos, canela y cocoteros.
Los visitantes pueden disfrutar de paseos en medio de los cultivos de árboles frutales, como naranjos, mango y limoneros, como también de árboles maderables. Además ofrece cuatro manzanas de selva virgen, con cuevas y terreno apto para escalar.
La propiedad es irrigada por un riachuelo que lo atraviesa de este a oeste. Aquí existen ocho manantiales, los que abastecen las represas y sirven para cambiar el agua a las piscinas semanalmente y alimentar las tres lagunas.
El parque cuenta con senderos de montaña, parqueo y aceras empedradas para los vehículos. Además de estudiantes de colegios y universidades lo visitan organizaciones cristianas y grupos empresariales para su esparcimiento y tratar sus asuntos en medio de la naturaleza.