Estados Unidos
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer una nueva política para la educación pública, que incluye paga adicional para los mejores maestros y jornadas más largas y ciclos escolares extendidos para los estudiantes.
Estas propuestas, que constituyen la visión del nuevo Presidente en un sistema de educación que responda a los desafíos del siglo XXI, seguramente generarán críticas fuertes, particularmente del sindicato de maestros.
El gobierno de Obama apoya las llamadas escuelas por estatutos, que en Estados Unidos son escuelas elementales o secundarias que reciben fondos públicos, pero que están libres de algunas de las reglas que se aplican a otras escuelas públicas a cambio de producir ciertos resultados, establecidos en un estatuto particular para cada escuela.
Los educadores se oponen a las escuelas por estatutos porque reciben dinero de los contribuyentes que de otro modo iría a las escuelas públicas tradicionales. Los sistemas basados en la paga por mérito para los maestros son rechazados de plano por los sindicatos de maestros, una fuerza poderosa en el Partido Demócrata al que pertenece Obama.
Obama reconoció esto en un discurso ayer durante una reunión ante la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos.
Palabras
"Demasiados simpatizantes de mi partido se han resistido a la idea de premiar la excelencia en la enseñanza con paga extraordinaria, pese a que sabemos que puede representar una diferencia en el aula", declaró Obama al pronunciar su primer discurso importante de su presidencia referido a la educación. AP/ AFP
