Honduras
El amor por los niños en estado de desnutrición es el combustible que da fuerza a una fundación hecha para servir: Nutre Hogar.
Desde que fue fundada en esta ciudad el 5 de febrero de 2003 por el obispo auxiliar de la Diócesis de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani, Nutre Hogar ha recuperado ya a 220 niños.
Las historias que guardan sus paredes han aparecido en las páginas de Diario LA PRENSA. Todas son dramáticas y cargadas de ternura.
Muchos recordarán el caso de las gemelitas Kenia Carolina y Kenia Julissa, rescatadas en Santa Bárbara mientras padecían desnutrición crónica, o el de Renecito, el catrachito de Lempira traído a Nutre Hogar desde El Salvador, donde recibió asistencia básica a causa de la desnutrición y la diabetes que a lo largo de su corta vida se acentuó.
Los niños de esos dos casos, ya recuperados de la desnutrición, son sólo una muestra de lo que la atención integral y profesional puede lograr.
Seis de años de servicio
Gracias al Centro de Recuperación Nutricional, CRN, en residencial Las Colinas, Choloma, desde el 22 de agosto de 2006 ha sido posible dar tratamiento a niños que no tenían alimentación constante y saludable.
Gloria de Elvir, administradora del CRN, señala que la mayoría de pequeños atendidos provienen de hogares rurales muy pobres. Otros son rescatados de los bordos o llegan remitidos por hospitales, centros de salud y el Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia, Ihnfa.
Hay 26 niños en recuperación. Ocho fueron dados de alta la semana anterior y dos más se encuentran en estado delicado en el hospital Mario Rivas.
Para que Nutre Hogar funcione está a la cabeza una dinámica junta directiva que se encarga de “mover cielo y tierra” para que a los pequeños no les falte nada.
Una de las actividades que está a las puertas con motivo del Día del Amor y la Amistad es la charla prédica del internacional padre Alberto Cutié.
El prelado, que viene desde Miami, Estados Unidos, disertará el viernes en el Centro Social Hondureño Árabe sobre el tema “El amor nos da la fuerza”.
Asistencia integral
La mayoría de infantes que ingresan en Nutre Hogar llegan en condiciones críticas y algunos casos son de mucha gravedad.
Entre los cuadros clínicos que presentan están marasmo (niño flaco) que es una desnutrición causada por gran deficiencia calórica con efectos físicos muy evidentes y el kwashiorkor (niño hinchado).
Ambos requieren tratamiento especializado.
Los pequeños que ingresan en el CRN son atendidos las 24 horas del día y los siete días de la semana por tres meses.
Nutre Hogar no es un simple comedor. A los pequeños se les atienden necesidades básicas como vestuario, alimentación y salud.
Un pediatra voluntario los revisa cada semana. De acuerdo a su estado de salud, a cada niño se le formula una dieta especial que incluye multivitaminas y minerales como hierro y zinc. También son desparasitados.
Luego de que los pequeños son recuperados, regresan a sus hogares.
A los padres se les educa para que alimenten sanamente a sus hijos y se les entrega una canasta básica por seis meses, durante los cuales se ve la evolución de los niños recuperados.
La importancia de apoyar a la fundación Nutre Hogar se basa en las dolorosas estadísticas sobre desnutrición infantil.
Honduras es la nación centroamericana más golpeada por la hambruna.
Registros señalan que el 42% de los infantes sufren malnutrición crónica en el país.
